lunes, 8 de abril de 2013

Corto8-SegundaParte: Encuentro de a tres

ENCUENTRO DE A TRES
Pedro se sentó en la cama, haciendo que ellas hicieran lo mismo. Giro hacia Paula besándola apasionadamente y recostándola sobre la cama, Zaira miraba todo muy excitada.

Pedro bajo hasta las partes bajas su novio y se deshizo de su tanga, beso su intimidad e introdujo su lengua dentro de esta para poder juguetear. Zaira aprovechando que el amigo del morocho estaba libre se lo introdujo en la boca lo más adentro que pudo y enredo su lengua con el miembro de Pedro. Paula sentía como el amor de su vida jugaba con su intimidad y ya no daba más, necesitaba sentir su gran miembro en su cuerpo.
Paula: ¡métemeeeeeeeelaaaaaaaa Peeeedro!
Pedro introdujo la cabeza de su amigo dentro de Paula, y comenzó a meterlo lentamente con unos vaivenes bien lentos, al mismo ritmo que introducía tres dedos dentro de Zaira. Las dos pedían más, así que por fin metió todo su amigo dentro de la intimidad de la morocha y comenzó con unos vaivenes rápidos, sacando y metiendo su amigo entero. Paula gemía loca de placer, mientras Zaira solo se tenía que conformar con los dedos del morocho. Así que él decidió cambiar de posición para poder satisfacer a ambas.
Ahora Pedro estaba abajo, Paula pegaba saltos sobre el amigo de él y Zaira se arrodillo sobre la cara del morocho quien lamía desesperadamente toda su intimidad

La morocha cabalgaba sobre él con mucha fuerza y pasión y gritaba al sentir el enorme miembro de su novia adentro suyo. La castaña gemía por los movimientos que Pedro realizaba con su lengua dentro suyo y los pequeños mordiscos que le daba. Paula empezó a hacer movimientos circulares con el amigo de Pedro dentro suyo lo que provoca que ambos tuvieran un orgasmo al unísono lo que los hizo gritar de placer. Zaira no tardo en acabar sobre la cara de Pedro, quien lamió todo el líquido mientras metía uno de sus dedos dentro de la castaña para que se empiece a dilatar. Mientras Paula había estado tocando al morocho para que se le volviera a parar y así poder darle placer a su amiga. 

Una vez que la cola de Zaira estaba preparada y el miembro de Pedro ya estaba totalmente erecto, de nuevo, volvieron a cambiar de posición.
Zaira estaba en cuatro, así que repentinamente Pedro metió todo su amigo dentro de su cola. Un profundo gemido escapó de la boca de Zaira al meterse todo el duro fierro del morocho por primera vez en su cola, se quedaron quietos por unos momentos y después Pedro procedió a montarla con energía. Mientras tanto Paula filmaba toda esta situación. Ellas no tardaron en tener otro orgasmo, pero él aún no había llegado a su punto máximo por lo que salio del interior de Zaira y se arrodillo quedando frente a Paula y a Zaira quienes empezaron a tocar su amiguito hasta que Pedro llegara a su punto máximo.

  Domingo 16:45 PM, Paula se despertó y vio que estaba desnuda, giró la cabeza y observó a su novio haciendo cucharita con su mejor amiga, también desnudos. Al principio se sorprendio, pero sonrió al recordar lo que había pasado en la noche, tomo la cámara y vio lo filmado, y se dijo.
Paula: "Espero que sea la primera de muchas"- se levanto y se fue a bañar...

Y la fiestita termino...(ahora explico las razones)
Primero, Hola a todos !
Vengo a contarles porque van a ser solo dos partes este corto: a mucha gente le gusto y se los agradezco bastente pero a otra no, yo ya dije que esto es una novela zarpada. El que la lee se hace responsable de lo que esta leyendo y si no te gusta NO LEAS.
A mí no se me ocurrió hacer un corto con un trio, es más, este corto lo escribió una chica que lee los cortos y yo lo adapte a mi forma de escribir.
No me gusto muchas de las cosas feas que me escribieron pero viendo todo lo bueno que me ponen tapa todo lo feo.
De ahora en más no va a ver más cortos así hasta nuevo aviso.
Nos leemos en el proximo corto que a los 20 comentarios subiré.
Gracias por leer
@Novelspyp
Caro

domingo, 7 de abril de 2013

Corto8-PrimeraParte: Encuentro de a tres

ENCUENTRO DE A TRES

Miami Beach, 28-12-2012, 02:50 AM. Fiesta de disfraces para celebrar el fin del año laboral.


El, Pedro Alfonso con 30 años un joven empresario, organizador de la fiesta. Su novia, Paula Chaves, 24 años, gran modelo internacional con un cuerpo escultural. Juntos eran la pareja perfecta y muy libres sexualmente.
Ella, Zaira Nara, 22 años, amiga y compañera de Paula, tenía un cuerpo más desarrolado que el de Paula. Tímida, tan así  que nunca a estado con un hombre, era virgen.

Paula: Que buena fiesta! -tomando un sorbo de su bebida alcohólica-.
Pedro: Genial amor. No tomes tanto, que estoy mareado -ella se reía de cualquier cosa.
Paula: Puede ser. Allá esta Zaira!, te la voy a presentar -se paro caminando hasta ella dificultosamente por su estado y por la gran cantidad de gente, y volvieron hasta el sillón.
Paula: Amor, ella es Zaira, Zaira el es Pedro.
Pedro: Es un placer- saludándola, ella se sonrojo y él le dio un vaso con vodka.
Zaira: Gracias - bebiendo aunque no solía hacerlo-.
 

La fiesta seguía, Paula y Zaira se encontraban borrachas, pero concientes. Hasta que Paula dijo.
Pau- Amor, ¿vamos a la habitación?- le dijo tomándolo de la mano, su novio se levanto, pero ella miro a Zaira, sabía que era virgen. Paula quería agregar uno más a su cama, y que mejor que su amiga.
Paula: ¿La sumamos?- susurrandole al oído de Pedro. Él la miro picaramente- Asi aprende. 

Paula estaba disfrazada de colegiala, con un nudo en la camisa que permitia que se viera su ombligo, con varios botones desabrochados, una corbata, una pollera corta que permitia ver sus piernas y su cola, una tanga roja, y medias que le llegaban mas arriba de las rodillas.
 Zaira estaba de azafata, una gorrita de piloto, una remera musculosa pupera negra con un chalequito de azafata, unos guantes sin dedos, una falda tambien de azafata tan ajustada que remarcaba su perfecta cola, una medias de red y unos tacones. Bueno y Pedro... de Pedro

Pedro caminaba por el pasillo de la casa con sus brazos rodeando a Paula y a Zaira. Los tres se pararon frente a la puerta que estaba al final de ese largo pasillo, Pedro abrió la puerta y, como un caballero, dejo pasar a las dos chicas delante de él. Cerró la puerta con llave para asegurarse de que nadie los interrumpiera, y cuando se dio vuelta se encontró a su novia y a su amiga, sin sus remeras, ni sus polleras, arrodilladas sobre la cama matrimonial.
 
Pedro se deshizo de su remera, se acerco a la cama y comenzó a besar a Paula, entrelazando sus lenguas, al tiempo que tocaba las lolas de Zaira que aún se ocultaban bajo su ropa interior. Paula se separo de él y empezó a besar todo el cuerpo del morocho, a lo que se le unió su amiga.

 Paula dejo que su amiga siguiera besando el pecho de su novio mientras ella comenzaba a desprender el pantalón de Pedro, para luego deshacerse de este y dejarlo solo con su ajustado bóxer. Zaira continuaba besando el pecho de su amigo, acariciaba sus brazos, su panza marcada y su inmensa espalda, le encantaba el cuerpo trabajado que tenia, la volvía loca. Paula masajeaba el bulto de su novio, con sus manos para que este comience a tomar formar. A Pedro el trabajo que estaban haciendo Paula y Zaira sobre su cuerpo lo estaba calentando muchísimo, pero sabía que debía darles placer a ellas también, así que desabrocho el corpiño de Paula, le pidió que se re costaran en la cama y comenzó a lamerle las lolas a Paula.

Zaira: Yo tambien quiero- sensualmente mientras ponia su dedo en su boca, el joven se acero a ella besandola desesperadamente.
Paula: Y Zaira, ¿Que te parece mi novio?- dijo abrazando sensualmente a su amiga por la espalda, poniendo sus manos en la panza 
Zaira: Es lo mejor que me paso- dijo disfrutando.

Pedro la giro y empezó a acariciarle las lolas. La castaña  dejaba besos apasionados en su cuello , Zaira gemía al sentir sus pezones succionados y movía la cola hacia atras para sentirlo. Paula disfrutaba viendo a su novio con su mejor amiga, saco de un cajón una cámara de vídeo la prendió y la puso sobre una mesita apuntando hacia ellos, se acerco a los dos, tomo de la cintura a su amiga y pasando su lengua por el cuello de la morocha.

Zaira:¿Lo van a grabar? -asintieron- ¿Después me lo pasan? Para cuando este solita -dijo haciéndose la nena, Pedro asintió y la callo con un beso.

La castaña y la morocha ya tenia sus pezones durísimos, Pedro estaba completamente excitado, tenia el amigo al palo y su bóxer a punto de estallar por lo que se arrodillo y las dos chicas se deshicieron de su ropa interior. Su amigo estaba totalmente erecto lo que las excito aun más. Él amago a tirarse arriba de ellas otra vez, pero ellas lo frenaron. 
Ellas se miraban acariciando sus rostros sensualmente, para poder exitarlo aún más. Pedro se levanto y llevo una mano a las lolas de Zaira, y la otra mano por debajo de su pollera acariciando su entrepierna por encima de esa diminuta tanga.
Paula: 
aaaaah, aaaaaaah mmmm- gimió en el oído de su amiga, que estaba cerca e hizo que se exitara.
 

Paula se dirigió hasta el minibar de la habitación y agarro un frasco de dulce de leche y una cuchara, los dejo en una mesa y se acosto en la cama.
Pau- Chicos, vengan- les dijo acostada en la cama llamándolos con el dedo sensualmente, ellos hicieron caso y se acostaron boca abajo. El hombre quedo en el medio, la castaña a la derecha y la morocha a la izquierda, quedando ambas sobre el pecho de Pedro, este las miro y beso a ambas.


La fiestita continuará...

Hooola a todos! 
Les vengo a contar que este es un corto dividido en tres  o cuatro partes que me pasó una chica al mail (como ya saben jaja). Yo, estoy haciéndola más larga como estan pidiendo muchos.
A los 20 comentarios creo que mañana o el martes subo otra parte de este corto
Espero que les guste
Gracias por leer y por el aguante
@NovelsPyP
Caro

sábado, 6 de abril de 2013

Corto7: El Profe y la clase de Gimnasia

EL PROFE Y LA CLASE DE GIMNASIA
Cuenta Paula:
Iba a ese colegio desde siempre, pero nunca tuve una amiga de verdad. Siempre me miraban raro, nadie me hablaba, hablaban mal de mí y yo ni siquiera emitía un sonido. Las chicas eran muy agrandadas y me rebajaban con la mirada. Siempre andaba sola por los pasillos, sin nadie, los días en el colegio eran interminables para mí. Era buena alumna, pero en lo que realmente me iba mal era en gimnasia. No me destacaba ni ahí y no tenía casi ninguna habilidad. Hoy por suerte había faltado ese viejo amargado y estricto y pusieron a un reemplazante. Había venido varias veces, cada vez que faltaba el profe titular, él venía a darnos clase. Por suerte no era tan estricto y era un caño total.
Se llama Pedro, tiene 23 años, morocho, de ojos miel. Todos me definirían como una santita, pero la verdad era que ya había tenido varias fantasías sexuales con él. Mientras realizaba sus clases, yo aprovechaba para sentarme en uno de los bancos del patio donde hacíamos educación física y lo observaba de pies a cabeza, mientras imaginaba cosas. Hoy no iba a ser la excepción, entonces me senté a mirar como hacía unas flexiones con los chicos. Estaba sumergida en mis pensamientos y fantasías hasta que…
Pedro: Señorita Chaves, a hacer los ejercicios, vamos!
Paula: Qué? Em, no, es que… no se si le dijo el director que hoy no puedo hacer gimnasia porque…
Pedro: Basta de escusas, Chaves. Ya me cansé de eso, levántese.
Paula: Profe…
Pedro: No puede quedarse inmóvil durante toda la clase, necesito calificarla. Por lo menos vaya a buscar las pelotas y las colchonetas.
Paula: Está bien.
Me levanté, desganada, todos se estaban riendo de mí, como siempre. No le di importancia y me dirigí hacia el cuartito donde estaban los materiales para trabajar en educación física. Primero intenté agarrar la bolsa de pelotas. Estaba muy pesada y no la podía ni mover. Me asomé a la puerta para pedirle al profesor que venga a ayudarme.
Pedro: No podés con una simple bolsa?- Entró al cuartito e intentó levantarla. La alzó un poco pero haciendo mucha fuerza.
Paula: ¿Acaso usted puede?
Pedro: No contestes así, ayudame.
Lo ayudé a levantar la bolsa, por detrás, pero justo antes de salir, un viento muy fuerte se levantó, cerrando la puerta bruscamente. Soltamos la bolsa y mi profe se acercó a la puerta para abrirla. Intentó y no pudo, hasta recurrió a mi ayuda, pero tampoco pudimos. Se había trabado y por más de que gritábamos nadie nos escuchaba. Estuvimos luchando contra esa puerta por varios minutos, hasta que caímos rendidos. Yo me senté sobre un par de cajas y Pedro apoyado contra la pared. Yo no dejaba de mirarlo, él intentaba mirarme pero al ver que mis ojos estaban puestos sobre los de él, corría la mirada. No pasamos por alto la posibilidad de llamar a alguien que nos socorra, pero los celulares no tenían señal ahí dentro. Me sorprendió verlo pararse de repente, para sacarse la remera que traía. Esos abdominales, ese pecho y esa espalda que estaban en una excelente forma, me hicieron desearlo y me propuse que lo iba a conseguir. Ya comenzaba a hacer mucho calor ahí abajo y yo al verlo me calenté más. Me dije a mí  "que sea lo que tenga que ser" y me quité la remera. Me miró algo sorprendido y con la boca media abierta por unos instantes.
Pedro: Qué..qué haces?
Paula: Si vos te podés sacar la remera yo también. Me muero de calor acá.
Desvié la mirada para que me mire, sabía que lo estaba haciendo y sin disimulo.
Paula: Hagamos algo, no sé, me aburro acá y hasta el próximo recreo no nos saca nadie.
Pedro: ¿Y si garchamos? –En un tono de voz bajo, casi susurrqndo.
Paula: Qué?
Pedro: Qué...qué dije? Dije algo?
Paula: No sé, escuché como un murmullo.
Pedro: No, yo no dije nada.- Lo noté nervioso.
Se paró y se acercó tímidamente hacia mí. Por fin estaba logrando lo que quería.
Pedro: No, basta, necesito decirlo. Paula, estás más buena…, no sabés cómo te doy, te partís solita.
Me re excitó escuchar esas palabras salir de su boca.
Paula: Y no sabés todas las fantasías que tengo con vos, profe. Y que las quiero cumplir.
Pedro: Y vos no sabés todas las que me clavé pensando en vos.
Ya no aguantaba más, lo chapé con esas ganas que le tenía desde que lo vi. Un beso bien zarpado y excitante, yo ya comenzaba a sentir como se le iba parando su amiguito. Su lengua jugaba dentro de mi boca, sin dejar de recorrer un centímetro. Lo abracé rodeando su cuello y lo atraje más hacia mí para sentir su erección en medio de mis piernas. Nos separamos un poco para poder respirar y yo, de la excitación, largué un suave gemido que lo hiso excitar.
Volvió a acercarse y besó mi cuello, yo tiré la cabeza para atrás y cerré los ojos para sentir su lengua recorrer por mi piel. Cuando sentí sus manos intentando desabrochar el broche de mi corpiño, me puse algo nerviosa, nunca había tenido sexo.
Paula: Profe…
Pedro: No me digas profe, llamame por mi nombre.- Dio un beso corto en mis labios.
Paula: Bueno, Pedro… yo- yo nunca lo hice…
Pedro: Sos virgen?-Asentí.- Bueno, preparate para el mejor sexo de tu vida.
Me volvió a chapar, con más desesperación que antes y terminó de desabrochar mi corpiño. Nunca había estado tan mojada, tan excitada, tan caliente, esto no era una fantasía, era real. Bajó para besar mis lolas, lamer y mordisquear mis pezones mientras yo acariciaba mi intimidad sobre el culotte.
Paula: aaaaah, aaaaaaah…
Bajó y quitó mi pollera, luego se deshizo de mis zapatos y de las medias. Con mis manos le bajé el jogging que traía puesto, dejándolo en bóxer. Aunque esta iba a ser mi primera vez, sabía bastante de lo que tenía que hacer. Bajé de donde estaba, sentada en unas cajas, y me agaché a la altura de su amigo. Lo despojé de la última prenda sobre su cuerpo y tomé su amiguito en mis manos para tocarlo, subiendo y bajando mi mano lentamente, para luego agregar más velocidad a los movimientos. Él prácticamente se retorcía del placer. Mojé con mi saliva la puntita del mismo, para después meterlo en mi boca por completo y hacerlo entrar y salir.

Con una mano sostenía su miembro y la otra la metí debajo del culotte acariciando mi intimidad con mucha fuerza. Subí dejando besos por todo su cuerpo hasta llegar a su cuello y hacerlo suspirar de la satisfacción.
Pedro: Estás segura que sos virgen?- Con la voz entrecortada. Lo miré como una nena inocente y asentí.- Lo estas haciendo muy bien morocha.
Me sentó nuevamente sobre las cajas, me quitó el culotte y me abrió de piernas. Con su lengua lamía mi intimidad e iba dibujando círculos a su alrededor. La humedad de mi intimidad permitió que cole unos dedos con un poco de dolor, pero con el correr del tiempo iba desapareciendo.
Paula: aaaaaaah, mmmmmmmm, aaaaaaaaaaah…
Quitó los dedos de mi intimidad y me los puso en la boca para que se los chupe. Volvió a acercarse a mis labios para besarnos desenfrenadamente.
Pedro: Estás lista?
Paula: Sí, pero igual tengo miedo de dos cosas. Me da cosa que alguien nos venga a buscar y además, no estamos usando preservativo…
Pedro: No te hagas problema, acá no nos escucha nadie y cada uno está en sus asuntos. Como dijiste antes, hasta el recreo no nos saca nadie. Y por lo otro, quedate tranquila y disfrutá, que cuando acabe, salgo de vos.
Di un suspiro de alivio. Tomó su amigo con las manos y lo acarició contra toda mi intimidad. Fue introduciéndolo en mí de a poco, sentía algo de dolor, pero era una sensación increíble

Se quedó quieto por unos instantes, para que me 

acostumbre a tenerlo dentro hasta que le di una señal para 

que empiece con los vaivenes. Al principio era lento, 

después fue agregando velocidad y el dolor había 

desapareció. No parábamos de gemir, bien fuerte. Me aferré 

clavando las uñas en su espalda como una forma de 

descarga del pacer y también gemía en su oído, lo que 

hacía que su cuerpo se descontrole y me penetre bien 

fuerte. Sentí aproximarse la sensación más placentera del 

mundo, el tan deseado orgasmo. Como había dicho antes, 

una vez que él estuvo por llegar, salió de mí. Nos volvimos a 

besar y después nos cambiamos intentando recuperar la 

respiración. Escuchamos sonar el timbre del recreo, y ahí 

fue cuando el encargado nos escuchó gritar y nos pudo 

sacar.




Hooola a todos! Tarde pero seguro...

Creo que mañana voy a subir unos cortos de tres o cuatro 

partes que me mando una chica a mi mail

Nada, comenten que a los 15 comentarios subo otro corto, 

pregunten cosas en ask y gracias por leer

@NovelsPyP

Caro

viernes, 5 de abril de 2013

Corto6: El Baño

EL BAÑO
Paula se disponía a bañarse para relajarse. Dejó el agua correr mientras se desvestía. Le hubiera gustado que otras manos le sacaran el corpiño y arrancaran la tanga que llevaba, pero no había nadie más ahí así que tendría que hacerlo ella misma. Se miró en el espejo y puso su cara más sexy. Pensándolo bien, haría algo más que relajarse bajo el agua.
Se enjabonó, masajeando bien su cuerpo y disfrutando de cada roce. Sus manos se detuvieron en sus lolas y siguió bajando hasta encontrarse con su intimidad. Con movimientos circulares, se tocó toda. Y por fin estaba lista para introducirse un dedo. De fondo, las sirenas de la policía  que no la hicieron perder la concentración.


La policía lo perseguía y tenía que hacer algo para huir. Debía esconderse rápido o lo atraparían. Analizó el barrio y descubrió que su única posibilidad era la casa que tenía en frente. Trepó por la pared y entró por la ventana que se veía iluminada.Lo que no imaginaba era lo que podría pasar del otro lado.

Nada más poner un pie dentro de la casa, notó que se estaba mojando. Había caído dentro de la ducha de alguien. A su lado, una morocha le devolvió una mirada asustada. Antes de que gritara, le tapó la boca.

Pedro: Shh – le susurró, mirandola a los ojos. – Te voy a soltar, shhh. Por favor.
Paula: Quién sos?! ¡Salí de acá! – intentó cubrirse sin conseguirlo.
Pedro: Me persiguen y tengo que esconderme. Pero yo no hice nada, tenés que creerme.

En ese momento las sirenas se escucharon más cerca y él se apretó contra ella y volvió a taparle la boca.

Pedro: Soy inocente. Créeme.

Algo en sus ojos le hizo ver que decía la verdad y le creyó. Asintió despacio con la cabeza.
Él retiró la mano de su boca y, sin querer, la apoyó en una de sus lolas.

Paula: Pará lindo, todavía no se ni tu nombre. – pero el contacto con ese pibe la había puesto más caliente de lo que ya estaba. - Cómo te llamás? 
Pedro: Pedro, ¿vos?

Al parecer, a Paula ya no le importaba estar desnuda delante de un desconocido porque no se cubrió cuando él la miró de arriba abajo. Era alta pero muy linda, con medidas perfectas que a Pedro lo calentaban demasiado

"Quiero sentirlo" pensó Paula cuando vio como la miraba. Recorrió su cuerpo con los ojos. Era morocho, flaco no tenía el físico pero se defendía y, el pelo muy despeinadito y un bulto que empezaba a asomarse por el pantalón.

Paula: Pau – le tendió la mano para saludarlo.

Él la atrajo hacia su cuerpo y le dio un beso en el cachete. Ella no se conformó con eso y lo empujó contra la pared para chaparlo, al hacerlo, prendió el agua. Y mojados, se dejaron llevar.

Pedro empezó a manosear a Paula y ella se dejaba. Sabía perfectamente cómo y dónde tocarla. Luego él se dio vuelta y comenzó a apoyarle todo su amiguito, que cada vez se hacía más grande, mientras le besaba el cuello sin parar.

Poniéndose frente a él, le quitó la remera, el pantalón y el bóxer  Se agachó y empezó a chupar su enorme amigo. Pedro le empujaba la cabeza indicandole el ritmo.

Pedro: Ahhhh
Paula: Mmmm. ¿Te gusta?
Pedro: Si, Pau, si. 
Pedro: Diosa, si seguís así voy a acabar ya…

La levantó y, empujándola contra la pared, comenzó a besar y a morder sus lolas.

Él recorrió su cintura con los dedos, acarició sus muslos y, separando sus piernas, introdujo la lengua en la intimidad de Paula. Los movimientos con su lengua a ella le provocaban mucho placer.

Paula: Ahhhhh, Pepe. Ahhh así….. Mmmmmmm ahhhh…
Pedro: Qué buena que estás!
Paula: Dale así, ahhhhhhh mmmmmmmmmmmmmmm….. 

Pedro, excitado al escuchar los gemidos, se animó a meterle un dedo y a aumentar la velocidad con que lo hacía.

Paula: Ayy dale, vení…Si, si, si. Sos todo un experto.
Pedro: Te gusta así? – cada vez se movía con más pasión.
Paula: Así me encantaaaaaa.
Pedro: Vos me encantás.

Después le metió otro dedo, y otro más. Y Paula se volvía loca y gritaba, calentando más a Pedro.

Pedro: Mmmmmmm ahh… mmmm…. aaaaaahh asi, aaaaaaaaahh ahi… - gritó de placer.

El orgasmo le vino con brutalidad, pero quería más.

Paula: la quiero entera adentro mío…

El momento había llegado. Él se puso en pie y la levantó agarrándola de la cola. Paula colocó sus brazos de su cuello y sus piernas se sujetaron fuerte a su cintura. Su espalda apoyada en la pared y sus labios en los de él.

Poco a poco, introdujo su amigo en ella haciendo que ambos gimieran.

Paula: Mmmmmmmmmmm, ahhhhhhh…Qué grande! Cómo me gusta! Ahhh…

Con movimientos lentos pero excitantes, Paula disfrutaba.

Paula: Mmmmm metela Pedro, metela más.

La metía y la sacaba con mucha fuerza. Paula aumentó la velocidad y comenzó a saltar sobre él.

Agarrándola de las lolas y sin dejar de introducirse en ella, estuvieron así por largo tiempo. Hasta que sintió que llegaba al punto de máximo placer. Ella parecía sentir lo mismo, porque sus gemidos cada vez eran mayores.

Paula: Ay, Pedro, estoy por acabar…
Pedro: Yo…también…linda.

Él quiso salir de su intimidad pero ella lo detuvo.

Pedro: No nos estamos cuidando… 
Paula: No me importa. Dale, acabá adentro mío. 
Pedro: Aaaaaaaammmm aaaaaahhhh así…
Paula: Mmmmmm ya vienee… AAAAAHHHHHHHH.

Paula llegó al placer total, pegando un grito muy fuerte. El morocho la miró feliz. Entonces se miró la entrepierna y ella entendió el mensaje al instante. Su amiguito seguía erecto pero él no quería acabar en su intimidad, quería hacerlo en su boca. Se volvió a arrodillar y lo lamió completamente. Fue él quien empujó su cabeza para descargar la calentura. Al fin llegó al placer total dentro de la boca de aquella morocha. Ella, ya relajada, tragó todo.

Pedro: No puedo creer lo que pasó recién. – aseguró mientras se vestía.
Paula:Yo tampoco, sos una perra infernal.
Pedro:Vos también tenés lo tuyo. ¿Nos vemos en estos días?
Paula: Ojala. Ya sabés dónde vivo…

Ya habían llegado a la puerta de la casa. Ella, envuelta en una toalla, le plantó alto chape y lo despidió.

Ambos se habían olvidado de la policía, y es que habían tenido mejores cosas en que pensar.



Holaaaa a tooooodos !
Ya son 6 los cortos!! 
Si tienen ideas o preguntas esta mi ask (ask.fm/novelspyp) y mi twitter @NovelsPyP
De ahora en más van a ser 15 comentarios y voy a ver si puedo subir todos los días un corto. 
Gracias por leer !
Caro



jueves, 4 de abril de 2013

Corto5: El Carpinterito


EL CARPINTERITO
Cuenta Pedro
No me podía creer que por culpa de una nena rica y tarada estuviera tan pronto en el taller de mi papá. El día anterior había venido a mi cuarto y me había dicho que tenía que quedarme en el taller porque el no podía. Y ahora, como un tarado estoy esperando acá a que venga.
Cuenta Paula
Todo era un asco, cuando le pedí ayuda a mi papá para un trabajo de clase me refería a que lo hiciera él, no a que me mandara a un taller de un hombre, seguro viejo y aburrido.
Eran cerca de las 10 de la mañana y no encontraba el taller entre tanta calle, vi de lejos un par de hombres y me acerqué a preguntarles, estaba a unos pasos de ellos y vi como me comían con la mirada, que tuviera que hacer un trabajo de carpintería no significaba que no me pudiera arreglar, no? Llevaba un short con unas botas altas hasta las rodillas, un top sin tirantes que mostraba mi ombligo y una camperita un poquito más larga que el top. Cuando los hombres me dijeron donde quedaba el taller no tardé en encontrarlo.
Toqué la puerta y esperé a que me abrieran.

Cuenta Pedro
En cuanto escuche el timbre supe que la nena había llegado, lo que no esperaba al abrir era encontrarme con tremendo minón, la miré de arriba abajo y vi como me miraba mordiéndose el labio.
Paula: Hola soy Paula – beso mi mejilla-.
Pedro: Yo Pedro, mi padre no pudo venir, así que me quedo yo acá con vos – le sonreí y me acerqué a darla dos besos, ella pasó sus manos por mi cuello para acercarse y noté sus lolas sobre mi pecho, esta piba me estaba calentando – pasá .
Paula: Re limpito está todo – dijo sonriendo recorriendo todo el lugar y luego viéndome a mí.
Pedro: Y qué  tenes que hacer?
Paula: una casita de madera – enseñando el boceto en un cuaderno que traía en la mano.
Pedro: Ok, las maderas están allá, hay algunas cortadas – la señalé el rincón del fondo donde tenía todos los materiales.

Se sacó la campera, dejó lo que llevaba en una mesa, se fue al rincón y comenzó a elegir las maderas. No tardó en poner una tabla y una lima sobre la mesa, se volteó quedando de costado a mí, apoyó la madera y se inclinó sacando cola, esa postura me estaba calentando, y más cuando empezó a mover la lima de arriba abajo en la madera, comenzó lento y fue aumentando el ritmo. Suspiré y me acerque hasta ella, pasando la mirada desde sus lolas que se movían al ritmo.
Pedro: Te ayudo –comenté sacándome la remera y quedando en cuero, vi como me miró mordiendose los labios, me puse atrás de ella apoyándola en la cola y le agarré con una mano por la cintura y con la otra agarré la suya que tenía la lima.
Empece a mover la lima haciendo vaivenes pequeños de adelante para atrás rozando mi amigo con su cola.
Paula: mm… - gimió haciendo despertar aún más a mi amigo, soltó la lima pero yo igual seguía con los vaivenes ahora con las dos manos en su cintura – mm… - suspiraba mientras se apretaba más contra mí y pasaba sus brazos por mi cuello-.
Lo siguiente es que estaba frente a mi chapándome mientras desabrochaba mi pantalón.

Cuenta Paula
Na, este pibe me había dejado tocada desde que lo ví y ahora iba a ser todo mío. Ahora le chapaba mientras le intentaba sacar el jean y ver como la tenía, él había tirado de mi top para abajo y como no tenía corpiño me tocaba las lolas.
Cuando bajó sus besos a mi cuello su pantalón ya estaba caído en el suelo y lo siguiente iba a ser su bóxer.
Lo chupaba mientras que masajeaba y pellizcaba la otra goma, me encantaba lo que estaba haciendo, arqueaba la espalda del placer cuando pasó su lengua entre mis dos gomas y hundió su cara ahí moviéndola de un lado para el otro, empezó a chupar con fiereza una y luego la otra.
Estaba re caliente y mojada cuando noté como la mano de Pedro se colaba por debajo de mi short y me empezaba acariciar por arriba de la tanga.
Paula: Pepe… - suspiré poniendo mis manos en su pelada cabeza para que no la sacara de mis gomas – dale nene – pedía notando su mano en mi intimidad volviéndome loca y su boca en mis lolas, ¡no paraba!


Frotaba re rápido, re re rápido por encima de la tanga, mordisqueaba mi pezón derecho, notaba como se cegaban mis ojos, si seguía así iba a llegar ya al orgasmo. No paraba con la mano y mi respiración era entrecortada, estaba agitada cuando Pedro me encajó tres dedos haciéndome tocar el cielo.
Paula: ahh sii… ahhh – me corrí en su mano pero él me seguía poniendo los tres dedos, los metía bien adentro y lo hacía re duro, notaba como llegaba otro – AHHH siii sisisisiaahh asii – temblaba del placer que me daba el morocho.
Cuenta Pedro
La nena lo estaba disfrutando, mientras le ponía tres dedos, pasé de chupar sus gomas a chaparla para ahogar sus gemidos, no quería que nadie nos oyera.
Pedro: Te gusta morocha? – le pregunté mientras le mordía el labio inferior.
Paula: mm… si – asentía como loca con la cabeza y los ojos cerrados – ahh… sisisisis ya llego AHHH – y la chapé para ahogar el grito notando como se corría de nuevo en mi mano.
La saqué lentamente rozando toda su intimidad, la morocha la tomó y se la llevó a la boca chupando los dedos que estaban adentro suyo limpiándome la corrida. Me miraba provocativa cuando ahora solo me chupaba un dedo, se lo metía y se lo sacaba de la boca, fuimos andando para atrás hasta que me empujó sentándome en un taburete no muy alto que tenía atrás mío apoyado en la pared.
Se apartó para atrás y empezó a desnudarse para mí, contorneaba las caderas mientras se tocaba las gomas, y la panza, tenía el top enrollado debajo de las gomas así que lo comenzó a subir hasta sacarlo, cuando lo tuvo entre las manos lo aventó algún lugar. Me miraba juguetona cuando se dio la vuelta, movía la cola, notaba como se desabrochaba el short hasta que calló al suelo. Ese bailecito me estaba provocando, re caliente estaba así que saqué el amigo del bóxer y la comencé a tocarlo mientras la morocha seguía bailando para mi. Se volteó tocándose por arriba de la tanga, se agachó al piso con las rodillas flexionadas y se paró rozando su boca con la mía, se volvió a voltear y se agachó dejándome la cola muy cerca de la cara, como con una mano me pajeaba con la otra la di una nalgada, la escuché una risita, cuando se volteó y se abalanzó sobre mí para chaparme. Yo seguía tocandome, hasta que ella se arrodilló en el suelo y sacó mi mano del amigo para comenzar ella a moverla de arriba abajo lentamente mientras me besaba la puntita.
La movía de arriba abajo mientras me miraba, con solo verla esa cara de putita que me ponía me daban ganas de metérsela a la boca. Siguió tocandome mientras le daba besitos, hasta que no aguanté más y agarrándola de la cabeza la hice que se la metiera toda.
Pedro: ahhh dale  – la solté y empezó hacerme un pete.
Se la metía hasta el fondo, la sacaba y se la volvía a meter, le daba lengüetazos y que le entrara mejor, con una de sus manos se colaba dos dedos en su conchita, la rubia estaba re caliente.
Pedro: ass si… 

Estaba relamiéndose los labios de mi corrida, cuando la hice que se parara y se acercara a mí, todavía estaba sentado en el taburete, así que le bajé la tanga que aún tenía puesta y le comencé a chupar su intimidad, moviendo la lengua en círculos.
Paula: ahh si si si si si ah ahiiii dale Pedro – gemía como loca por como le chupaba la concha – si.. si… ahhahahhahh… sii…
Sus gemidos me encantaban y mi amigo estaba durito así que saqué mi mano y la senté de una sobre mi amigo metiéndosela.
Paula: AHH – gritó con mi amigo dentro.
Cuenta Paula
Este pibe era puro fuego, no paraba de hacerme gemir, me encantaba. Estaba sentada en sus piernas con su amigo adentro mío cuando sus manos se pusieron en mis caderas y comenzaron a moverme de arriba abajo.
Pedro: movete linda – dijo chupándome una lola-.
Lo empujé para atrás apoyé mis manos en su pecho y comencé a saltar sobre su amigo, mientras lo arañaba un poquito por el placer que sentía.
Paula: AH.. AH… SI...AHH.. SI ASIII.. AHHH – no podía parar de gemir – ahh… la tenés re grande Pedrito – me mordía el labio inferior.
Notaba que estaba a punto de llegar asi que empecé hacer movimientos circulares mientras saltaba sobre su amigo, Pedro gemía y suspiraba sobre mis lolas calentándome más.
Paula: SI SI SIIIII… - sentí como llegaba a mi orgasmo, Pedro puso sus manos otra vez en mis caderas para que no parara de moverme y así llegó el también corriéndose adentro mío.
Pedro: dios linda, vos si que te sabes mover – dijo chapándome mientras yo seguía con movimientos circulares sobre su amiga ahora más lentos hasta que me la saqué del todo.
Me paré y noté como el morocho me acercaba a él de nuevo, me chupó la intimidad de nuevo para dejármela limpita, era un maestro con la lengua este tipo.
Paula: Estuvo muy bueno – dije chapándolo cuando se paró.
Pedro: Cuando vos quieras repetimos – me guiñó un ojo mientras nos vestíamos.
Paula: Qué tal después de terminar mi casita? – dije señalando las maderas.
Pedro: Perfecto – me tomó de la cintura y nos pusimos hacer mi casita de madera, aunque nos entretuvimos de nuevo muchas veces más, no sabía si iba a sacar un 10 en el trabajo, pero el morocho si que se lo sacó en sexo esa tarde y las que vendrían.

Bueno, Holaaaa !
Hoy no iba a subir pero bueno jaja
Se que piden que tengan un decenlase pero eso va a venir en las segundas partes.
Nada, comenten que a los 20 comentarios voy a subir el viernes ( creo que voy a subir día por medio)
Gracias por leer y comentar!
Ah, en mi ask pueden darme ideas para cortos o en mi twitter
Caro



miércoles, 3 de abril de 2013

Corto4: Una vuelta de Lobos inesperado


UNA VUELTA DE LOBOS INESPERADO
Cuenta Paula:
Era de noche, hacía frío y yo salía de un cumpleaños en un Lobos. Caminé unas cuadras en brusca de un colectivo o un taxi que me aproxime hasta casa, pero fue al pedo. Cada vez me alejaba más y llegué a la ruta. Muerta de frío era poco, había un viento terrible. Esa tarde, había hecho mucho calor, entonces para ir al cumple me puse un vestidito medio corto y unos tacos. Agotada de caminar, me detuve en plena ruta y empecé a hacer señales a los autos para que me lleven a casa. Nadie paraba, algunos hombres me gritaban cosas pensando que era una prostituta. Seguí intentando e intentando hasta que un buen chico paró y me dejó subir al auto.
Paula: Ay, mil gracias.
X: No, por nada. A dónde te llevo? - Le dije mi dirección.- Ah, pero ese pueblo me queda re lejos. Aparte tardaríamos dos horas en llegar y no tengo mucha nafta. Si querés te podés quedar en mi casa y mañana a la mañana te llevo.
Paula: Pero, te re jodería.
X: Para nada, al contrario. Vivo solo.
Paula: Muchísimas gracias. ¿Cómo te llamás?
X: Pedro Alfonso, pero decime Pepe.Vos, linda?
Paula: Paula Chaves, Pau o Pocha me dicen.

Puso en marcha nuevamente el auto y durante todo el camino nos copamos charlando y conociéndonos. Era muy hermoso. Llegamos a su casa, ya no tenía frío y estaba algo más tranquila. Me hizo un té, yo ya no sabía cómo agradecerle. Se sentó a mi lado y seguimos hablando.
Pedro: Y… Tenés novio?
Paula: No, me copa mi vida de soltera. Aunque si cae un príncipe azul del cielo, lo voy a pensar -reímos.- Vos?
Pedro: No, estoy tranquilo. Por ahora nada. - Me sonrío- Sos muy hermosa, Pau.- Acarició mi mejilla y de a poco atrajo mi boca a la de él, hasta estar a centímetros uno del otro. Nos acercamos más hasta terminar de unir nuestros labios en un beso muy apasionado, nuestras lenguas se chocaban y jugaban. Sin separarnos, me tomó de la mano y me levanté para sentarme sobre él. Acarició toda mi cintura, mientras que yo lo sostenía de las mejillas. Mis manos se dirigieron al final de su remera para quitarla del todo y acariciar su pecho. El beso iba aumentando la temperatura y cada vez era más intenso. Bajó el cierre del vestido, luego me lo quité quedando en ropa interior. Hizo que mi cuerpo se pegue más al suyo. Intentó desabrochar el broche del corpiño, hasta lograrlo. Recorrió con su boca todo mi cuello, hasta llegar a mis pechos. Tiré mi cabeza hacia atrás y cerré los ojos para dejarme inundar por el placer. Sentí su miembro erecto apoyarse en mi intimidad. Lamió todos mis pechos, chupó y mordisqueó mis pezones.
Paula: aaaaaaaaaaaaah, aaaa aaaaaah…
Volvimos a besarnos, luego fui dejando un camino de besos por su cuerpo, su pecho hasta llegar a su pantalón. Lo desabroché y se lo quité. Pasé mi mano por encima del bóxer, acariciando su amiguito que cada vez estaba más duro y grande. Bajé la última prenda sobre su cuerpo y con mi mano recorrí todo su amigo de arriba hacia abajo mientras iba dando besos en su puntita. Lo metí en mi boca, haciéndolo entrar y salir lentamente, haciendo que él se retuerza del placer.
Pedro: aaaaaaaah, Pau, si…
Quité mi tanga y volví a colocarme sobre él. Introduje su amigo en mi y comencé a saltar, mientras amasaba mis pechos. Me estaba encantando cada vez más, sus gemidos me excitaban y hacían que ponga más fuerza a mis movimientos. Él me sostenía de la cintura. Llegué al orgasmo y antes de salir de él hice unos movimientos en círculos sobre su amigo, teniéndolo aún adentro de mí y haciendo que él llegue al orgasmo


Hooooooolaaaa a toooodos!
Cuarto corto
Comenten y pregunten o den opiniones en ask ( a los 20 comentarios subo otro corto el sabado)
Gracias por leer
Caro

martes, 2 de abril de 2013

Corto3: Delivery

DELIVERY


Cuenta Paula:

Era sábado a la noche, estaba sola mirando las estupideces 

que pasaban por la tele, mis viejos trabajaban. Se 

preguntarán que hacía en casa, en vez de haber salido a 

bailar o a juntarse con amigas. Pasó que la noche 

anterior había salido a divertirme con mis amigas y volví más 

en pedo que nunca, vomité varias veces, no recordaba 

nada y mis viejos tuvieron que llevarme al hospital a eso de 

las cinco de la mañana. Ya estoy bien, pero me 

re cagaron a pedos y estoy sin poder salir por una semana. 

Ni siquiera me podía escapar porque ellos volvían a las doce 

y yo suelo volver a eso de las cinco,por mas que quisiera

venirme temprano, no podría, las doce es apenas la hora en

que salimos. No me quedó otra opción que cumplir con mi 

castigo.

  

Tenía hambre. Se me ocurrió pedir una pizza, tomé el 

teléfono y llamé al delivery para que me traiga una de

napolitana. Media hora esperando una pizza, me moría del 

hambre y no llegaba, me harté, estaba a punto de llamar

nuevamente a la pizzería para apurarlos, cuando suena el 

timbre. Abrí la puerta, a los gritos


Paula: Era hora! Tanto van a tardar en hacer una 

miserable pizza? Le pones salsa, quesito y listo 


X: Perdóneme señorita, tuvimos unos problemas con la 

moto. Acá tiene.


Lo miré, me había quedado impresionada, era un caño el 

pibe, ojos color miel, sonrisa perfecta. Olvidé la pizza y me 

dije a mí misma ‘este va a ser mío’

Paula: Perdoname, bombón, por como te traté. Pasá, tengo 

que buscar algo de cambio y afuera hace mucho calor, 

acá está más fresco con el aire.


Me acerqué a una cajonera para buscar la plata, de paso 

aprovecharía para calentarlo.

Paula: Y… ¿cómo te llamás?

X: Pedro, me dicen Pepe. ¿Vos?


Paula: Yo Paula o Pau. Estoy buscando la plata, eh. Ya va.

Me agaché a propósito, para buscar en los cajones de 

abajo. Aproveché que tenía una tanga y una pollera corta 

para dejar ver algo de ahí abajo. Tomé la plata y cuando me 

di vuelta, me di cuenta que su amiguito había comenzado a 

asomarse. Le di la plata y coloqué la pizza sobre la mesa. 

Me acerqué a Pedro y acaricié su miembro sobre el 

pantalón.

Paula: Veo que logré lo que esperaba.


Pedro: Me querías a mí? -Asentí mordiéndome el labio.- 

Acá me tenés.


Desabroché su camisa y le quité la gorra. Ese chico no 

paraba de impresionarme, tenía un lomo espectacular, 

encima los abdominales bien marcaditos y sexis. Sacó mi 

remera y me encajó flor de chape, cada vez estaba más

 excitada. Movía su lengua dentro de mi boca y mesaba 

como nunca antes nadie lo había hecho. Aprovechó para 

deshacerse de mi corpiño, y tocar mis pechos mientras 

seguíamos besándonos. Bajó con sus besos a mi cuello, 

pasando su lengua hasta mis pechos. Dibujaba círculos 

alrededor de mis pezones y los lamía haciéndome mojar 

más y más. Mientras él se ocupaba de eso, desabroché su 

pantalón, para que luego el se deshiciera de ellos. Quité mi 

pollerita y mi tanga, luego me arrodillé para poder quitar su 

bóxer y liberar a su amiguito que ya estaba bastante parado 

y duro. Lo toque por un rato, luego lo metí en mi boca, 

metiéndolo y sacándolo con mucha rapidez y mojando su 

puntita.

Pedro: aaaaaaah, dale flaca, aaaaaaaah.



Ahora era mi turno, me senté en el sillón, abierta de piernas 

y él se acercó para lamer mi intimidad e introducir dedos 

rápidamente.


Paula: aaaaaaaaaaah, mmmmmmmmmm mmmmmm…

Acarició su amiguito contra mi intimidad, amagando a entrar 

y haciéndome desear, hasta que por fin me penetró. Clavé

mis uñas en su espalda, me estaba dando fuerte y duro, y 

era una forma de descargar todo el placer que sentía, 

además de los gemidos. Nos cansamos de esa posición, me 

coloqué en cuatro, metió unos dedos en mi boca para que 

los moje, para introducirlos después en mi cola. Luego, 

colocó su miembro, dolía, no lo voy a negar, pero fue muy 

placentero. Esa noche tuve como tres orgasmos, y él acabó 

dos veces, una vez en mi boca y otra vez en mis pechos.





Hoooolaaa !

Tercer corto bastante fuerte (no se si es lo que pedían o 

más)

Comenten y dejen sus opiniones en mi Ask (si dejan 15 

comentarios mañana subo otro corto)

ask.fm/novelspyp y @novelspyp en Twitter

Besos !!

Caro