martes, 30 de abril de 2013

Corto13: Los Vecinos


LOS VECINOS
Cuenta Paula:
Otro sábado más, desperté con la ilusión que no iba a ser un día como cualquier otro. Me levanté de la cama y fui a la cocina. Mi mamá y mi papá se irían por este fin de semana, la casa sería mía. Definitivamente me esperaba un buen día. Ellos se fueron y almorcé algo. Llamé a mi novio, Facundo, diciéndole que no podría salir esa noche. “Estoy enferma” fue esta vez la excusa para no salir con él. La verdad, es que él no me satisfacía lo suficiente. Era una chica difícil de complacer, y no estaba muy segura de mi noviazgo. Así fue que empecé a buscar por otros lados, mis amigas ayudaron a ver si podía complacerme. Me di cuenta que las mujeres no son lo mío, aunque te dan mucho placer. Salí a boliches, cogí con miles de pendejos y ninguno lograba que tenga un buen orgasmo, ninguno me generaba un deseo o una pasión desesperada… exceptuando él. Pedro, mi vecino. Nos separaba sólo una reja en nuestro patio, lo observaba todos los días como se ejercitaba bajo el sol o se bañaba en esa enorme pileta. Simplemente ver ese cuerpo musculoso, la fuerza que tenía me hacía delirar; Fantaseaba con él, con tenerlo en mi cama y no dejarlo más. Habíamos hablado un par de veces, pero nunca sucedió nada. Y eso es lo que me generaba cada vez más ganas. Pero, presentía que ese día iba a ser muy bueno, como ya dije. Y así fue. A la tardecita, pude ver como Pedro salía a correr afuera. Me mordí los labios de tan sólo verlo con ese shorticito y esa musculosa al cuerpo. Cuando volvió de correr, nos cruzamos. Lo saludé provocativa, y mi ropa también lo era. Tenía un shorcito y la parte de arriba de la maya. Hablamos un rato, traté de seducirlo de todas las formas posibles y no había caso. Entró a su casa y por lo que escuché, fue directo a su patio. Yo lo observé desde el gran ventanal de mi cocina y pude ver como se quedaba en bóxer. Nunca pensó que yo podría estar espiándolo. Para mi sorpresa, se bajó el bóxer, se sentó en una reposera y se empezó a hacer una paja. Mis ojos se abrieron como platos al ver el tamaño de su amigo. Comencé a tocarme. De repente, pude escuchar entre medio de sus gemidos como con sus ojos cerrados y con su cabeza tirada para atrás del placer decía

Pedro: mmm dale rubiaa, aaaah te parto toda vecinita.

Al escuchar eso quedé atónita. Dejé de tocarme y salí rápidamente al patio. Estaba por acabar cuando se dio cuenta que lo estaba mirando muy atentamente. Se paró y se tapó, pidiendo disculpas.

Paula: te escuché, lindo. – y el se acercó a la reja, pasé la mano por uno de los barrotes y por fin sentí su pija en mis manos.- mmmm que bien se siente, no te das una idea de las ganas que te tengo!
Pedro: Mmmm

Pedro sólo podía disfrutar, no creo que necesitara más. Me dijo que su hermana estaba en su casa, que no podía ir, entre gemidos. Le dije que él venga para acá, que estaba solita y toda para él. Enseguida se puso su bóxer y su short y salió corriendo de su casa a la mía. Entró y cerré la puerta. Se abalanzó sobre mi y comenzamos a chapar. Su lengua recorrer mi boca, sus labios con los míos ya generaban un deseo inigualable. Bajé rápido y al mismo tiempo su short y su bóxer. Él me desató la maya y me apoyó contra la pared, chupándome las lolas. Yo suspiraba y sonreía, se me escapaban algunas risitas. Por fin iba a tener una buena noche, por fin tenía a Pedro como quería. Dejó de chuparme las lolas y lo llevé al sillón. Se sentó y me paré adelante. Pedro me agarró del culo sonriendo, y me sacó mi shorcito. Me sentó bien sobre su pija, para que mi tanga y su amigo tengan contacto. Yo me movía encima y él me tocaba toda, con sus grandes manos. Amaba sus caricias, sus manos lograban un deseo increíble. Agarré una de sus manos, y chupé 3 dedos mirándolo con mi mejor cara de puta. Él sonrió y con su otra mano, mientras me miraba a los ojos con una gran sonrisa, dio unas palmaditas en mi concha. Yo lo miré y sonreí también. Terminé de chupar sus dedos y bajó a mi concha. Para mi sorpresa, no coló los tres dedos que chupé, sino que fueron cuatro y con unos movimientos bestiales. Se sentía tan bien su mano en mi interior, por fin volvía a sentir placer después de tanto tiempo. Mientras me colaba me empecé a tocar el clítoris, quería tener varios orgasmos esa tarde y noche.

Pedro: mmm que putita que sos Paulita, no se como no te cogí antes. – y colaba más rápido.- te gustan linda?
Paula: mmm si mi amor, así dale aaah ya estoyyy.

Pedro empezó a mover en círculos sus dedos y cada vez los metía más adentro. Comenzó a humedecer mi cuello, me hacía chupones y yo movía mi mano sobre mi clítoris cada vez más rápido. Bastaron así unos 10 minutos para que llegue al primer orgasmo. Gemí como hacía mucho no lo hacía y no permití que Pedro sacara su mano de mi intimidad. Me quedé disfrutando un rato mas de sus dedos, siendo yo la que me movía y bien cerquita de su pija que estaba al palo. Él reía, al igual que yo, que se me escapaban unas risitas de placer. Pedro tocó mi clítoris con su pulgar unos segundos y saco su mano de ahí. Suspiré y paré sonriendo. Saque mi tanga solamente y dejé mi minifalda. Él abrió sus piernas y me arrodille entre ellas. Agarré su amiguito y mordí mi labio, no podía creer que la tenía en mis manos. Empecé a pajearlo bien fuerte, y apretando su puntita. Después de unos minutos, supuse que pronto llegaría su orgasmo así que metí su pija en mi boca, hasta el fondo. Los hombres amaban eso. Lo volví a hacer un par de veces y él agarró mi cabeza para que me quede ahí. Informó que estaba por acabar, amaba tragar toda la lechita de los hombres así que dejé que se pajee esperando mi lechita, entreteniéndome chupando sus testículos mirándolo con cara de puta. Finalmente acabó unas gotitas en mi cara y enseguida la metí en mi boca.
Me acababa en la boca y me sentía en el cielo. Él, también lo estaba. Dejé de pajearlo para por fin tenerlo dentro mío. Me senté bien sobre su pija, levanté un poco mi pollera y él la metió bien adentro. Empezó a mover su pelvis de una manera alocada, mientras yo también pegaba algunos saltitos. Realmente me sorprendió, ni en mis fantasías más locas imaginé que cogía de esa forma. Seguía con sus movimientos firmes, bien a fondo, sin parar un segundo. Mis gritos retumbaban y los ahogaba en su boca. Nos estábamos sacando las ganas. Después de un rato, estaba por llegar nuevamente. Me toqué mi clítoris y llegué de una forma espectacular. Él seguía como si nada hubiera sucedido, quería lograr un orgasmo múltiple. Yo no daba más, no me había recuperado de un orgasmo que entraba en otro. Me entregué completamente y dejé caer mi cuerpo sobre el suyo y mi cabeza sobre su hombro. Él seguía con sus movimientos y empezó a tocarme el clítoris. A mi se me daban vuelta los ojos del placer, temblaba. Realmente mi cuerpo estaba pasándola bomba. Finalmente, después del cuarto orgasmo, el acabó adentro mío logrando que tenga el último orgasmo. Me quedé tomando aire en esa misma posición, disfrutando de su lechita adentro mío, recuperándome de terribles orgasmos que hacía muchísimo tiempo no tenía. Miré a Pedro y me sonrió. Una risita cómplice nos envolvió.
Pedro: Te dejé de cama Paulita – y río.-
Paula: Pensas que ya me cansé, bonito? – y lo besé.- Esto recién empieza.
Con su pija adentro mío todavía seguí saltando unos minutos más hasta que tuve una idea que era imposible de rechazar. Tiré todo lo que había en la mesita del living y me subí en cuatro a ella. Pedro, sorprendido, se paró detrás de mí. Me dio un par de palmaditas y decidió lubricarme. Se arrodilló en el piso y comenzó a chupar toda mi intimidad. Pasaba su lengua y luego iba hasta mi culo para lubricarlo. Cuando logró hacerlo, empezó el juego. Se introdujo en mi por atrás y el placer volvió a mí. Iba con movimientos lentos hasta que me acostumbré. Se movía de una forma muy bruta y sacada. Realmente el placer lo cegó y sus movimientos eran fuertísimos. Mejor para mí, mi cuerpo estaba que no daba más de placer. Decidió empezar a jugar, sacaba su pija, la metía por mi concha, la sacaba y la metía por mi culo. Así variaba bastante rápido, la metía a fondo por un lado, la sacaba y hacía lo mismo por el otro lado. Así logre llegar a un de los mejores orgasmos, largando un chorro gigante. Él se agachó y me limpió todita, tragando mi liquido. Quería que él acabe otra vez así que me arrodillé frente a su pija, me agarró de los pelos y me hizo chupársela como él quería.

Pedro: Cuando repetimos esto?-me besó-.
Paula: Nos separa una medianera Pepito. No es muy difícil
Pedro: Y tu novio?
Paula: No te va un trío para cuando necesite una ayudita?
Pedro: Y, con vos todo...

*

Hooooola a todoooos !!!
Hace bastante que no subía pero creo que lo compensé con este corto baaaaaaastande hot que puede ser (capaz, en el hipotetico caso) tenga una segunda parte con un trio
Les paso a comentar mi idea, tengo ganas que ustedes me manden algún final (con una temática) para los próximos cortos. Mi mail es cortospyp@gmail.com y en ask.fm/novelspyp me lo pueden mandar.
Comenten que a los 25 comentarios vuelvo a subir otro corto. 
Gracias por leer y por el aguante!!!
@Novelspyp
Caro
 


jueves, 18 de abril de 2013

Corto12: Como si fuera mi primera vez


COMO SI FUERA MI PRIMERA VEZ
Cuenta Paula:
En mi colegio me definían como la machona. ¿Por qué? Porque todos mis amigos, o la mayoría, eran varones. A ellos los conocía desde que tengo memoria, nos hicimos amigos desde muy chiquitos y a partir de ese día se volvieron incondicionales. Siempre juntos, unidos. Todas las chicas que había conocido eran agrandadas, presumidas, engreídas, no eran de mi estilo, humilde, graciosa, divertida, simple. Cuando intentaba acercarme a alguna me rechazaban. Por eso decidí quedarme con mi grupo de amigos, ellos sí me valoraban y me querían.
Estábamos en vacaciones, ya por suerte habíamos terminado de cursar la secundaria. Nan, Nico, Facu y Agus salieron a piratear, yo estaba sola, en mi casa. No me gustaba salir a bailar con ellos porque siempre terminaban borrachos. Se había largado a llover de lo lindo, mis padres tampoco estaban en casa, se habían ido a cuidar a mi abuela. Escuché sonar el timbre, me asomé por la ventana y distinguí que era Pedro, mi mejor amigo, hermano se lo podía llamar. Pensé: ¿Qué hace acá si estaba de vacaciones?
Paula: ¡Pepe! Vení, pasá, estás empapado.
Pedro: Gracias, Pochi ¿Cómo estás?
Paula: Todo bien, pero… ¿No venías mañana?
Pedro: No, no, era hoy. Siempre te pasa lo mismo a vos, llegan las vacaciones y te perdés con los días.
Paula: Ai, sí. Che, quedate, esta tormenta no va a parar hasta tarde y mis viejos no están.
Pedro: ¿Segura?- Asentí sonriendo.- Gracias, no quería molestarte, tu casa era el lugar más cercano al aeropuerto.
Con una toalla que le presté, se secó un poco. Por suerte traía su valija con ropa, se cambió y nos fuimos para mi habitación. Charlamos un buen rato, yo le contaba todo lo que había pasado en el tiempo que no estuvo y él me contó todo lo que vivió en sus vacaciones. Estaba totalmente perdida en sus ojos, en su boca. Esto me pasaba hace bastante, pero no lo quería admitir. Él era mi hermano, la que le confiaba absolutamente todo, no podía estar enamorándome de él. Seguimos charlando y nos pusimos a jugar varios juegos de mesa. La tormenta no cesaba. Estábamos sentados uno enfrente del otro en el piso.
Pedro: Te traje un recuerdo de mis vacaciones, espero que te guste.- De su valija sacó una cajita. La abrí y había una cadenita con mi nombre. Me quedé deslumbrada. Se acercó para colocármela, nuestros labios estaban muy cerca. No me podía contener, cada minuto que pasaba sentía la necesidad de comerle la boca.- Pau, yo no soy muy bueno para esto. Tampoco quiero arruinar nada.- Me tomó de las manos.- Vos sos mi mejor amiga, mi hermanita. Pero siento que si no te digo esto no me voy a poder contener. Perdoname si arruino la amistad que construimos durante años, pégame un cachetazo si es necesario.
De un momento al otro, había capturado mis labios. Sentí recorrer dentro de mí un escalofrío. Con sus manos sostenía mis mejillas. Nunca me habían besado tan dulcemente, de esa manera preciosa, única. Lo abracé rodeando su cuello con mis manos y seguí su beso. Él sentía lo mismo que yo. Nos separamos para respirar y nos miramos profundamente.
Pedro: ¿Esto está mal?
Paula: No…- Esta vez fui yo la que lo besó. Nuestras lenguas jugaban y se enredaban.
Caímos en la cama, él sobre mí. Comencé a sentir algo raro dentro de mí, pero que me encantaba. Estaba excitada. Pedro comenzó a acariciar toda mi piel y a besarme con más intensidad y pasión. Pasó su mano debajo de mi remera, acariciaba toda mi cintura y mi espalda. Con su boca bajó dejando un camino de besos hacia mi cuello, lamiéndolo y besándolo. Yo cerré los ojos y me dejé llevar. Arqueaba la espalda para demostrar ese placer que sentía. Se quitó la remera y seguimos besándonos. Coloque mis manos en su espalda y empecé a acariciarlo. Comencé a sentir su miembro erecto en mi entrepierna, lo que hizo que largue un gemido al separarme de sus labios y a sentirme más mojada. Cada vez estaba más nerviosa y temblaba.
Resulta que cuando era más chica, tenía un vecino que se colaba en mi casa, saltando la medianera que nos separaba, y venía a abusar de mí cuando mis padres no estaban. Me tenía bajo amenaza, por eso no le decía nada a mis viejos, pero al único que le conté fue a Pedro. Él me había ayudado a superarlo y entendió mi miedo de hacer alguna denuncia. Ahora ese vecino se había ido lejos y nunca más lo vi.
Pedro: Si no querés está bien…
Paula: Sí, sí quiero, pero… tengo miedo, nunca disfruté de esto, es como si fuese mi primera vez.
Pedro: Te prometo que te voy a cuidar, vos me conocés.
Paula: Te amo.
Pedro: Y yo más.
Me quitó la remera e intentó desabrochar mi corpiño.
Paula: Tengo vergüenza, nunca me gustó mi cuerpo…
Pedro: Sos hermosa, eso no te tiene que preocupar.
Terminó de desabrocharlo y lo quitó por completo. Bajó dando besos en mi cuello hasta llegar a mis pechos, lamerlos y mordisquear mis pezones. Había tomada más confianza y estaba más relajada. Desabroché los botones de su jean para que termine de quitárselos él.
Bajó mi short y con mi mano acaricié su miembro por encima del bóxer. Se lo quité y él me quitó el culotte. Mientras seguíamos besándonos, colaba un par de dedos en mi vagina, mientras que yo no daba más de la excitación. Tomó su pene entre sus manos y lo acarició sobre mi concha, para después comenzar a penetrarme. Se quedó quieto unos instantes para que me acostumbre, luego puso más velocidad a sus movimientos. Me estaba dando fuerte y duro, la sensación era muy hermosa. Yo clavaba mis uñas en su espalda. Llegué a mi orgasmo, luego él que terminó fuera de mí.

*

Hooola a todos!! 
Corto medio tiernito y no tan zarpado porque tengo que explicarles o mejor comunicarles una cosita:
Che que tal @MartiPauliter? Tus cortos son RE originales, eh !! (Les comento que esta chica me esta robando mis cortos, pasen por su blog http://cortoszarpadosmartipauliter.blogspot.com.ar/ y van a entender los que les digo) Me encanta tu originalidad, eh!!

Fuera de esto, gracias por leer y por mandar sus opiniones a mi ask!
A los 25 comentarios subo otro corto!!!
ask.fm/novelspyp
@NovelsPyP
Caro

lunes, 15 de abril de 2013

Corto11: La noche antes al casamiento


LA NOCHE ANTES AL CASAMIENTO
Cuenta Paula:
Solo faltaba un día para mi casamiento, y yo me encontraba frente el espejo, con mi vestido blanco de novia. Me miraba de frente, de perfil, de atrás, debo admitir que me quedaba muy bien, era el vestido soñado. Todo marchaba a la perfección, no tuvimos ningún inconveniente con los preparativos para la boda, pero algo me faltaba. Era algo que no se podía comprar y algo que me molestaba no estar sintiendo, no tenía ganas, no sentía estar preparada, no sentía entusiasmo ni nervios. Dudaba muchísimo, últimamente mi marido era un tipo aburrido, y no experimentaba ese amor que le tenía los primeros años de novios. Lo quería muchísimo, sí, pero no lo terminaba de amar aunque me esforzaba por hacerlo, sin embargo era él quien me lo impedía gracias a algunos actos que no me cerraban.

El timbre de la puerta sonó, sabía que no era Gastón, abrí, y ni siquiera me percaté de que aún seguía con el vestido puesto. Me llevé una gran sorpresa, allí estaba Pedro, con esa sonrisa perfecta y sus ojos tan penetrantes.

Pedro era mi vecino, vivía dos pisos debajo de mí, en el mismo edificio, obvio. Admito que siempre me pareció un hombre divino y muy lindo. Varias veces salimos sin que mi futuro esposo se entere y no fue una sola vez la que nos besamos. Aunque nunca concretamos nada, siempre fue una especie de ‘amante’

Traía en sus manos una bolsa.
Paula: Hola, Pedro. Qué hacés acá?
Pedro: Hola, Pau. Vine porque me enteré que te ibas a casar. Te vengo a felicitar.- Me dio un cálido beso en la mejilla.- Te queda hermoso el vestido.
Paula: -Miré hacia a bajo y recién ahí recordé que traía puesto el vestido- Gracias, me lo estaba probando. Em, pasá, mi novio no está.
Pedro: Traje champagne para que brindemos.
Paula: Buenísimo.- Fui a la cocina a traer dos copas y cuando regresé me senté a su lado en el sillón. Servimos un poco y comenzamos a beber, charlar y reírnos. El tiempo pasó rápido y cuándo nos descuidamos no quedaba ni una gota de champagne en la botella. Por suerte él había traído dos y destapamos la próxima. Aunque no era una bebida muy fuerte, comenzó a hacer efecto y delirábamos diciendo cualquier pavada, pero nos encontrábamos bastante conscientes.
Paula: Sos hermoso. Amo tu sonrisa, tus ojos, tu cuerpo…
Pedro: A mi cuerpo no lo conocés del todo.- sonriendo pícaro.
Paula: ¡Zarpado! Bueno, pero lo puedo conocer, ¿O no?- Me acerqué más a él.
Pedro: Después el zarpado soy yo. Claro que sí.- Me tomó de las mejillas y yo pasé mi mano por detrás de su cuello. Seguimos bebiendo, como si no hubiera un mañana, cuando se terminaron los champagne saqué de la heladera dos latas de cerveza. Cuando íbamos por la mitad, me paré y le dije:
Paula: Te voy a mostrar algo que me regaló Zaira.
Fui a mi habitación mientras él terminaba su cerveza. Saqué de una cajita un conjuntito de ropa interior para ese momento especial específicamente. Era una tanga, que la parte trasera era un ‘hilo’, permitía ver toda la cola y del corpiño se desprendía una especie de tul transparente. Salí de la habitación y me paré justo debajo del marco de la ventana.
Paula: Y? Te gusta?
Pedro se paró y se dirigió hacia mí mordiéndose el labio inferior y mirándome de arriba hacia abajo. Me tomó de la mano y me hiso dar una vueltita.
Pedro: Amo a tu amiga Zaira.
Paula: Jajaja, ella siempre acierta en los regalos ¿No?
Pedro: Es una genia. Y vos una diosa.
Me tomó de la cintura y bruscamente me atrajo hacia él, para comenzar a unirnos en un beso muy apasionado, que iba aumentando la temperatura del ambiente. Me apoyó contra la pared donde siguió besándome salvajemente, a mi me encantaba, mientras que sus manos posaban en mi cintura. Pegué un salto y me aferré a él como un koala, enredando mis piernas en su cintura. Coloqué mis manos por detrás de su cuello para comenzar a despeinarlo mientras seguíamos aún sin separar nuestros labios. Cortamos con ese beso, nos faltaba el aire, y aún con la respiración agitada le dije:
Paula: No me importa nada, no me quiero casar, quiero estar con vos, quiero que me hagas el amor como nunca se lo hiciste a nadie, por favor.- Le supliqué, mientras comenzaba a excitarme.
Pedro: Obvio, mi amor.- Dijo con dulzura, para luego seguir besándome. Nuestras lenguas jugaban y se chocaban dentro de la boca del otro. Yo estaba comenzando a mojarme y su amigo hacia notar su presencia. Nos miramos con deseo y pasión y nos adentramos al cuarto. Me recostó delicadamente sobre la cama y se colocó sobre mí. Él besaba mi cuello, pasaba su lengua, mientras yo con la cabeza tirada hacia atrás, cerraba los ojos dejándome inundar por el placer. Llevé mis manos al final de su remera para quitársela. Él seguía concentrado en mi cuello mientras yo acariciaba su perfecto torso. Volvió a mi boca, para seguir besándome con esa pasión con la que solo él lo sabía hacer.

Sus manos se dirigieron debajo del tul que se desprendía del corpiño y que cubría mi cintura y acarició mi cintura. Luego quitó mi corpiño y de una manera muy suave y delicada comenzó a acariciar mis pechos y a pellizcar mis pezones.
Paula: aaaaaaaaaaaah, aaaaaah…
Cada vez me sentía más excitada y mojada. Lo di vuelta, quedando yo sobre él y mientras seguíamos saboreando los labios del otro mis manos desabrocharon el cierre de su pantalón, para luego bajar a quitarlo. Sin esperar más, me deshice del bóxer, desnudándolo por completo. Mis manos recorrían su erecto pene subiendo y bajando, aumentando la velocidad a mis movimientos y haciendo que el placer lo inunde.
Pedro: aaaaah, sí, sí Pau…
Luego mojé la puntita del amiguito con mi saliva y de a poco comencé a meterlo en mi boca, haciéndolo entrar y salir lentamente y después un poco más rápido. Después de eso, junté mis pechos dejando su amigo entre medio y comencé a moverme como si fuese una penetración, dejando besitos en su punta cuando se acercaba a mis labios.
Pedro: mmmmmm, aaaaaah…
Subí nuevamente hasta su boca para volver a probar sus labios, me excitaba tanto sentir a su miembro bien grande y duro rozar con mi parte íntima. Ahora era mi turno de disfrutar, su boca pasó dejando besitos por mis pechos, mi pancita hasta llegar a mi intimidad, que se encontraba muy mojada gracias a la excitación. Pudo introducir rápidamente dos de sus dedos en mi vagina mientras su lengua humedecía mi clítoris.

Paula: aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah, mmmmmmmmmm, si, aah…
Subió a mi boca otra vez y tomó su pene con sus manos y lo hacía rozar con mi concha, amagando a entrar.
Paula: Ya no aguanto más, haceme tuya de una vez- Pude decir con la respiración agitada luego de tanto gemir. Se adentró en mí y se quedó quieto un rato para que me acostumbre a tenerlo adentro mientras nos besábamos. Le pedí que empiece, lentamente salía y entraba, con movimientos muy sensuales y excitantes, hasta que accedió a mi pedido de penetrarme más rápido. Eso me hizo gemir como nunca. Después de un rato, decidí tomar el control de la situación y me coloqué sobre él, y seguí saltando sobre su miembro, mientras el me sostenía con sus manos en mi cintura y yo saltaba rápidamente, hasta el orgasmo. Él también llegó y acabó dentro de mí.
Paula: Fue increíble. Seguiría toda la noche haciéndolo con vos.
Pedro: ¿Y quién dijo que no podemos seguir?
Me besó con muchísima pasión y desesperación. Nos paramos, salimos de la cama y él me apoyó contra la pared, de espaldas a él y besó todo mi hombro y parte de mi espalda. Me puse en cuatro para que me la ponga por detrás y eso hizo.
Paula: aaaah, duele, Pepe.
Pedro: Ya va a pasar, decime cuando empiezo.
Le di la orden y comenzó a moverse un poco más rápido. Mientras yo gemía y repetía su nombre, él iba aumentando la velocidad y yo acariciaba mi clítoris, seguía muy excitada y con ganas de más.
Salimos de esa posición y volvió a apoyarme contra la pared, pero esta vez enfrentada a él. Colocó una de mis piernas a la altura de su cintura y me penetró por delante con más velocidad, haciéndome llegar en una última embestida al segundo orgasmo de la noche, que fue mucho más fuerte y placentero que el anterior. Me aferré a él para esa descarga de placer, en un grito bien fuerte. Me agaché para que vuelque toda su leche dentro de mi boca, para luego tragarla.

Hoooolaaa a todos!
Aca les dejo este corto bastante zarpadin para compensar mis días de ausencia.
Comenten que a los 20 comentarios subo otro y pueden mandarme sus sugerencias o ideas a ask.fm/novelspyp
@NovelsPyP
Caro


jueves, 11 de abril de 2013

Corto10: La Prostituta


LA PROSTITUTA
Cuenta Paula:
 Tengo una vida de mierda, mis viejos son dos alcohólicos, mi hermano un chorro y yo una prostituta, si, lo peor que le puede pasar a una mujer, pero es la única manera que tengo de ganarme el mango para poder comer, siempre tuve clientes súper viejos que no me exitaban un carajo, siempre tuve y aún hoy sigo teniendo la fantasía de tener una cliente jóven y lindo que me haga sentir placer de verdad, que me haga disfrutar del sexo, que me haga olvidar que eso que estaba haciendo era mi trabajo, pensé que esa noche nunca llegaría, pero llegó.. yo estaba en la esquina de siempre esperando a que algún baboso me levantara con el auto, pero esta vez fue diferente.. un auto negro estaciono en la esquina y bajo la ventanilla, era un morocho de unos 20 años caño mal.

Pedro: Hola preciosa.
Paula: Hola bombón. (Acercandóme al auto) Cómo andas papu? (Le dije mostrando mi escote)
Pedro: Yo genial, y mi amiguito después de verte más que genial.
Paula: Mmm.. me encantaría verla y probarlo.
Pedro: Subí ya mamita. (Hice caso al pedido del morocho y subí al auto, el arrancó sin decirme nada y mi mano se dirigó a su bulto, acariciándolo lentamente y sintiendo lo enorme que era, el viaje fue en silencio.. llegamos a un telo, el bajo del auto y me abrió la puerta ayudándome a bajar)

Paula: Listo para pasar la mejor noche de tu vida bebe?
Pedro: Y vos? Estás lista?
Paula: Sabés las que pasaron por este cuerpito? (Habían pasado muchas, pero ninguna me había hecho disfrutar)
Pedro: Capaz que muchas, pero ésta no te la vas a olvidar nunca. (Entramos al hotel y en el ascensor me toqueteó toda, ingresamos en la habitación, el cerró con llave y se acostó en la cama) Dale mamu, mi amiguito no aguanta más. (Me abalancé sobre él y de una le saqué el pantalón, me senté sobre su amigo y lentamente saqué mi remerita de encaje, dejándo mis lolas al viento, al instante sus manos se posaron en ellas y pellizcaron mis pezones mientras yo me meneaba lentamente sobre su amiguito y este se iba parando)

Pedro: Me estás matando rubia, sos un camión.
Paula: Y por esta noche toda tuya papu. (Bajé de encima de el y le quité el bóxer, sin lugar a dudas era la mejor que había visto en mi vida, la puse en medio de mis lolas y comencé a frotársela mientras el comenzaba a gemir, la quité de allí adentro y la agarré con una sola mano mientras mordisqueaba su puntita y acariciaba sus bolas..
Pedro: Chupamela ya rubia. (Accedí a su pedido y comencé con el pete, la metí enterita en mi boca y produjé un vaivén lo más rápido que pude, sus gemidos eran cada vez más fuertes y seguidos)
Pedro:Dale bonita, más más más. (Su chota estaba al palo) Dale que ya llego ( Y así fue, largo su lechita bien calentita en mi boca)
Paula: Qué rica bebé.
Pedro: Viste? Ahora quiero probar la tuya. (Me tiró sobre la cama y quitó mi short y mi tanga, abrió mis piernas y me encajó su amigo de una, poso sus manos en mis piernas y comenzó a ponerla y sacarla como nunca nadie me lo había hecho, a los segundos comencé a suspirar y gemir, a los minutos fueron gritos desesperados, estaba súper excitada y súper transpirada, su amiguito era tremendo, lo hacía cada vez más rápido y sabia que estaba por llegar al orgasmo.
Paula: Ya llegó papu. (La saco de adentro mío y estimuló mi clitoris a una velocidad bestial hasta que eyacule y el se trago todo mi juguito.. yo aún temblando por ese tremendo orgasmo le dije) Te gustó papu?
Pedro: Me encanto rubia. Ahora quiere entrar de nuevo mi amigo, pero por atrás.
Paula: (Me puse en cuatro) Dale, metela. (Y me la encajó de una, dolió un poco, pero no importaba, era el primer hombre que me hacia disfrutar en la cama, la puso y saco tan rápido que acabo adentro mío, yo me di vuelta estimule un poco mi clitoris y eyacule nuevamente)
Pedro: La mejor minita que probé en mi vida.
Paula: Me alegro papito. (Me pagó y se fue, esa noche fue la mejor, creo que me enamoré)


Holaaaaa a todos !
Aca los dejo el décimo corto medio cortito pero es lo que salió ja.
Gracias por leer y por las ideas que dan para los cortos
A los 20 comentarios subiré otro corto
@NovelsPyP
Caro

miércoles, 10 de abril de 2013

Corto9: El Auto


EL AUTO
Cuenta Pedro:
 Ese día era sábado, salí con dos amigos a un boliche, totalmente dispuesto a disfrutar. Fui a la barra a pedirme un trago, y vi a una rubia infernal bailando. Era un camión, no me la quería perder así que sin dejar de mirarla me acerqué a ella, y mientras la agarraba por la cintura, y hacía que mi amiguito rozara su cola, le hablé...
Pedro: Hola bombón.
Paula: Hola hermoso. -Se dio vuelta y me dio un beso en la comisura de los labios.- Cómo te llamás?
Pedro: Pedro. ¿Vos, rubia?
Paula: Paula. -Hizo una pausa y me miró de arriba a abajo, tal como lo había hecho yo cuando la vi, y su vista se fijó en mi amiguito.- Sos un caño. -Esa mina me estaba calentando mucho, así que no aguanté y le encajé un tremendo chape-
Pedro: Querés ir a mi casa hermosa? -Se acercó a mí y bajó su mano hasta mi amiguito, la acarició y eso bastó para que terminara de pararse.-
Paula: Mmm, dale bonito. -Me guiñó un ojo y, agarrándome de la mano, me llevó hasta afuera del boliche.- Dónde vamos?
Pedro: Allá está mi auto, ¿querés ir bebé? -Me sonrió, y agarrándome del cuello, me besó metiéndome la lengua hasta la garganta. Le abrí la puerta del auto creyendo que se sentaría en el asiento del copiloto, pero me miró y se sentó en la parte trasera, abriendo las piernas y dejándome ver su hermosa antimidad, ya que no tenía tanga.
Paula: Dale hermoso, vení. -Me dijo mientras me llamaba con la mano y se relamía los labios. Me estaba calentando cada vez más así que entré al auto y me senté encima de ella, y le hice sentir lo erecta que estaba mi amigo. Llevó su mano hasta mi pantalón, y mientras me besaba, me la empezó a acariciar. Mi amigo estaba cada vez más grande, tanto que iba a explotar. Así que saqué su mano de allí, y la empujé contra el asiento, le saqué la remera y me asombré al ver que no llevaba corpiño tampoco, y como si fuera un imán, mi lengua comenzó a lamerle las lolas, que estaban cada vez más duritas. Su mano comenzó a jugar de nuevo con mi amigo, que todavía estaba guardadita en el bóxer, así que hice que mis dientes mordieran sus pezones, y ella comenzó a gemir, calentándome más si era posible. Apartó mi cabeza de sus pechos y se arrodilló sobre el asiento, mientras se manoseaba los pezones, incitándome a que le sacara la pollera. Bajé esa mini que llevaba y por fin pude ver su intimidad, bien mojadita, tal como me lo imaginaba. Pero ahora ella estaba desnuda, y yo todavía seguía vestido. Me saqué la remera, cada vez más desesperado por meter mi amiguito en esa hermosa intimidad; y ella me desabrochó el pantalón, hasta que me lo sacó. Posó sus dos manos sobre mi bóxer y empezó a hacer amagues de sacarlo, me lo bajaba hasta que casi dejaba a la vista mi amigo, y volvía a subirlo. No aguanté más y mis manos sacaron las de ella, y yo mismo me lo bajé, liberando a mi amigo. Pude ver como la rubia se mordió el labio después de ver mi amiguito totalmente erecta, la recosté sobre el asiento y apunté mi amigo hacia su boca, hasta que se la metí enterita en la boca. Empezó a chupármela más y más rápido, yo estaba explotando de placer y me estaba volviendo loco, se la sacó de la boca y recorrió mi miembro entero con su lengua, hasta que acabé en su boca y ella se tragó todo el liquidito. Ahora era yo el que tenía que hacerla disfrutar a ella, y después de ese tremendo pete que me había hecho la rubia, me di vuelta y quedé justo a la altura de su intimidad. Le abrí las piernas lo más que pude, y rozé apenas su intimidad mojada con mi lengua, haciéndola desear. Pero antes de probarla, acerqué mi mano hasta esa zona y la acaricié, también casi rozándola, y muy despacito. Ella no paraba de gritar, y calentarme, así que no aguanté y hice que dos de mis dedos se adentraran en ella. Los moví cada vez más rápido, y la acaricié, sumando dos dedos más. Reemplacé mis dedos por mi lengua, y le lamí entera dejándola bien limpita. No aguantaba más, necesitaba penetrarla, así que la tumbé en el asiento y le encajé mi amigo de una, haciéndola gritar por la sorpresa. Empecé con vaivenes lentos, metía y sacaba mi amiguito despacio, pero la metía hasta el fondo, mis testículos chocaban contra sus labios vaginales y eso me estaba matando. Aumenté el ritmo de los movimientos, la penetraba cada vez más rápido, hasta que sentí que iba a explotar. Por eso realizé un último vaivén, metí mi amigo hasta el fondo y ambos llegamos al orgasmo en un solo grito.

Hoooolaa a todos!
Medio cortito pero no tengo mucho tiempo para alargarlo
Por favor boten en la encuesta de la izquierda para ver si quieren cortos de trios o no.
Ya voy a empezar a escribir de los que me piden. También me pueden mandar sus ideas a mi ask (ask.fm/novelspyp)
Comenten que a los 20 comentarios subo otro corto
Gracias por leer 
@Novelspyp
Caro

lunes, 8 de abril de 2013

Corto8-SegundaParte: Encuentro de a tres

ENCUENTRO DE A TRES
Pedro se sentó en la cama, haciendo que ellas hicieran lo mismo. Giro hacia Paula besándola apasionadamente y recostándola sobre la cama, Zaira miraba todo muy excitada.

Pedro bajo hasta las partes bajas su novio y se deshizo de su tanga, beso su intimidad e introdujo su lengua dentro de esta para poder juguetear. Zaira aprovechando que el amigo del morocho estaba libre se lo introdujo en la boca lo más adentro que pudo y enredo su lengua con el miembro de Pedro. Paula sentía como el amor de su vida jugaba con su intimidad y ya no daba más, necesitaba sentir su gran miembro en su cuerpo.
Paula: ¡métemeeeeeeeelaaaaaaaa Peeeedro!
Pedro introdujo la cabeza de su amigo dentro de Paula, y comenzó a meterlo lentamente con unos vaivenes bien lentos, al mismo ritmo que introducía tres dedos dentro de Zaira. Las dos pedían más, así que por fin metió todo su amigo dentro de la intimidad de la morocha y comenzó con unos vaivenes rápidos, sacando y metiendo su amigo entero. Paula gemía loca de placer, mientras Zaira solo se tenía que conformar con los dedos del morocho. Así que él decidió cambiar de posición para poder satisfacer a ambas.
Ahora Pedro estaba abajo, Paula pegaba saltos sobre el amigo de él y Zaira se arrodillo sobre la cara del morocho quien lamía desesperadamente toda su intimidad

La morocha cabalgaba sobre él con mucha fuerza y pasión y gritaba al sentir el enorme miembro de su novia adentro suyo. La castaña gemía por los movimientos que Pedro realizaba con su lengua dentro suyo y los pequeños mordiscos que le daba. Paula empezó a hacer movimientos circulares con el amigo de Pedro dentro suyo lo que provoca que ambos tuvieran un orgasmo al unísono lo que los hizo gritar de placer. Zaira no tardo en acabar sobre la cara de Pedro, quien lamió todo el líquido mientras metía uno de sus dedos dentro de la castaña para que se empiece a dilatar. Mientras Paula había estado tocando al morocho para que se le volviera a parar y así poder darle placer a su amiga. 

Una vez que la cola de Zaira estaba preparada y el miembro de Pedro ya estaba totalmente erecto, de nuevo, volvieron a cambiar de posición.
Zaira estaba en cuatro, así que repentinamente Pedro metió todo su amigo dentro de su cola. Un profundo gemido escapó de la boca de Zaira al meterse todo el duro fierro del morocho por primera vez en su cola, se quedaron quietos por unos momentos y después Pedro procedió a montarla con energía. Mientras tanto Paula filmaba toda esta situación. Ellas no tardaron en tener otro orgasmo, pero él aún no había llegado a su punto máximo por lo que salio del interior de Zaira y se arrodillo quedando frente a Paula y a Zaira quienes empezaron a tocar su amiguito hasta que Pedro llegara a su punto máximo.

  Domingo 16:45 PM, Paula se despertó y vio que estaba desnuda, giró la cabeza y observó a su novio haciendo cucharita con su mejor amiga, también desnudos. Al principio se sorprendio, pero sonrió al recordar lo que había pasado en la noche, tomo la cámara y vio lo filmado, y se dijo.
Paula: "Espero que sea la primera de muchas"- se levanto y se fue a bañar...

Y la fiestita termino...(ahora explico las razones)
Primero, Hola a todos !
Vengo a contarles porque van a ser solo dos partes este corto: a mucha gente le gusto y se los agradezco bastente pero a otra no, yo ya dije que esto es una novela zarpada. El que la lee se hace responsable de lo que esta leyendo y si no te gusta NO LEAS.
A mí no se me ocurrió hacer un corto con un trio, es más, este corto lo escribió una chica que lee los cortos y yo lo adapte a mi forma de escribir.
No me gusto muchas de las cosas feas que me escribieron pero viendo todo lo bueno que me ponen tapa todo lo feo.
De ahora en más no va a ver más cortos así hasta nuevo aviso.
Nos leemos en el proximo corto que a los 20 comentarios subiré.
Gracias por leer
@Novelspyp
Caro

domingo, 7 de abril de 2013

Corto8-PrimeraParte: Encuentro de a tres

ENCUENTRO DE A TRES

Miami Beach, 28-12-2012, 02:50 AM. Fiesta de disfraces para celebrar el fin del año laboral.


El, Pedro Alfonso con 30 años un joven empresario, organizador de la fiesta. Su novia, Paula Chaves, 24 años, gran modelo internacional con un cuerpo escultural. Juntos eran la pareja perfecta y muy libres sexualmente.
Ella, Zaira Nara, 22 años, amiga y compañera de Paula, tenía un cuerpo más desarrolado que el de Paula. Tímida, tan así  que nunca a estado con un hombre, era virgen.

Paula: Que buena fiesta! -tomando un sorbo de su bebida alcohólica-.
Pedro: Genial amor. No tomes tanto, que estoy mareado -ella se reía de cualquier cosa.
Paula: Puede ser. Allá esta Zaira!, te la voy a presentar -se paro caminando hasta ella dificultosamente por su estado y por la gran cantidad de gente, y volvieron hasta el sillón.
Paula: Amor, ella es Zaira, Zaira el es Pedro.
Pedro: Es un placer- saludándola, ella se sonrojo y él le dio un vaso con vodka.
Zaira: Gracias - bebiendo aunque no solía hacerlo-.
 

La fiesta seguía, Paula y Zaira se encontraban borrachas, pero concientes. Hasta que Paula dijo.
Pau- Amor, ¿vamos a la habitación?- le dijo tomándolo de la mano, su novio se levanto, pero ella miro a Zaira, sabía que era virgen. Paula quería agregar uno más a su cama, y que mejor que su amiga.
Paula: ¿La sumamos?- susurrandole al oído de Pedro. Él la miro picaramente- Asi aprende. 

Paula estaba disfrazada de colegiala, con un nudo en la camisa que permitia que se viera su ombligo, con varios botones desabrochados, una corbata, una pollera corta que permitia ver sus piernas y su cola, una tanga roja, y medias que le llegaban mas arriba de las rodillas.
 Zaira estaba de azafata, una gorrita de piloto, una remera musculosa pupera negra con un chalequito de azafata, unos guantes sin dedos, una falda tambien de azafata tan ajustada que remarcaba su perfecta cola, una medias de red y unos tacones. Bueno y Pedro... de Pedro

Pedro caminaba por el pasillo de la casa con sus brazos rodeando a Paula y a Zaira. Los tres se pararon frente a la puerta que estaba al final de ese largo pasillo, Pedro abrió la puerta y, como un caballero, dejo pasar a las dos chicas delante de él. Cerró la puerta con llave para asegurarse de que nadie los interrumpiera, y cuando se dio vuelta se encontró a su novia y a su amiga, sin sus remeras, ni sus polleras, arrodilladas sobre la cama matrimonial.
 
Pedro se deshizo de su remera, se acerco a la cama y comenzó a besar a Paula, entrelazando sus lenguas, al tiempo que tocaba las lolas de Zaira que aún se ocultaban bajo su ropa interior. Paula se separo de él y empezó a besar todo el cuerpo del morocho, a lo que se le unió su amiga.

 Paula dejo que su amiga siguiera besando el pecho de su novio mientras ella comenzaba a desprender el pantalón de Pedro, para luego deshacerse de este y dejarlo solo con su ajustado bóxer. Zaira continuaba besando el pecho de su amigo, acariciaba sus brazos, su panza marcada y su inmensa espalda, le encantaba el cuerpo trabajado que tenia, la volvía loca. Paula masajeaba el bulto de su novio, con sus manos para que este comience a tomar formar. A Pedro el trabajo que estaban haciendo Paula y Zaira sobre su cuerpo lo estaba calentando muchísimo, pero sabía que debía darles placer a ellas también, así que desabrocho el corpiño de Paula, le pidió que se re costaran en la cama y comenzó a lamerle las lolas a Paula.

Zaira: Yo tambien quiero- sensualmente mientras ponia su dedo en su boca, el joven se acero a ella besandola desesperadamente.
Paula: Y Zaira, ¿Que te parece mi novio?- dijo abrazando sensualmente a su amiga por la espalda, poniendo sus manos en la panza 
Zaira: Es lo mejor que me paso- dijo disfrutando.

Pedro la giro y empezó a acariciarle las lolas. La castaña  dejaba besos apasionados en su cuello , Zaira gemía al sentir sus pezones succionados y movía la cola hacia atras para sentirlo. Paula disfrutaba viendo a su novio con su mejor amiga, saco de un cajón una cámara de vídeo la prendió y la puso sobre una mesita apuntando hacia ellos, se acerco a los dos, tomo de la cintura a su amiga y pasando su lengua por el cuello de la morocha.

Zaira:¿Lo van a grabar? -asintieron- ¿Después me lo pasan? Para cuando este solita -dijo haciéndose la nena, Pedro asintió y la callo con un beso.

La castaña y la morocha ya tenia sus pezones durísimos, Pedro estaba completamente excitado, tenia el amigo al palo y su bóxer a punto de estallar por lo que se arrodillo y las dos chicas se deshicieron de su ropa interior. Su amigo estaba totalmente erecto lo que las excito aun más. Él amago a tirarse arriba de ellas otra vez, pero ellas lo frenaron. 
Ellas se miraban acariciando sus rostros sensualmente, para poder exitarlo aún más. Pedro se levanto y llevo una mano a las lolas de Zaira, y la otra mano por debajo de su pollera acariciando su entrepierna por encima de esa diminuta tanga.
Paula: 
aaaaah, aaaaaaah mmmm- gimió en el oído de su amiga, que estaba cerca e hizo que se exitara.
 

Paula se dirigió hasta el minibar de la habitación y agarro un frasco de dulce de leche y una cuchara, los dejo en una mesa y se acosto en la cama.
Pau- Chicos, vengan- les dijo acostada en la cama llamándolos con el dedo sensualmente, ellos hicieron caso y se acostaron boca abajo. El hombre quedo en el medio, la castaña a la derecha y la morocha a la izquierda, quedando ambas sobre el pecho de Pedro, este las miro y beso a ambas.


La fiestita continuará...

Hooola a todos! 
Les vengo a contar que este es un corto dividido en tres  o cuatro partes que me pasó una chica al mail (como ya saben jaja). Yo, estoy haciéndola más larga como estan pidiendo muchos.
A los 20 comentarios creo que mañana o el martes subo otra parte de este corto
Espero que les guste
Gracias por leer y por el aguante
@NovelsPyP
Caro

sábado, 6 de abril de 2013

Corto7: El Profe y la clase de Gimnasia

EL PROFE Y LA CLASE DE GIMNASIA
Cuenta Paula:
Iba a ese colegio desde siempre, pero nunca tuve una amiga de verdad. Siempre me miraban raro, nadie me hablaba, hablaban mal de mí y yo ni siquiera emitía un sonido. Las chicas eran muy agrandadas y me rebajaban con la mirada. Siempre andaba sola por los pasillos, sin nadie, los días en el colegio eran interminables para mí. Era buena alumna, pero en lo que realmente me iba mal era en gimnasia. No me destacaba ni ahí y no tenía casi ninguna habilidad. Hoy por suerte había faltado ese viejo amargado y estricto y pusieron a un reemplazante. Había venido varias veces, cada vez que faltaba el profe titular, él venía a darnos clase. Por suerte no era tan estricto y era un caño total.
Se llama Pedro, tiene 23 años, morocho, de ojos miel. Todos me definirían como una santita, pero la verdad era que ya había tenido varias fantasías sexuales con él. Mientras realizaba sus clases, yo aprovechaba para sentarme en uno de los bancos del patio donde hacíamos educación física y lo observaba de pies a cabeza, mientras imaginaba cosas. Hoy no iba a ser la excepción, entonces me senté a mirar como hacía unas flexiones con los chicos. Estaba sumergida en mis pensamientos y fantasías hasta que…
Pedro: Señorita Chaves, a hacer los ejercicios, vamos!
Paula: Qué? Em, no, es que… no se si le dijo el director que hoy no puedo hacer gimnasia porque…
Pedro: Basta de escusas, Chaves. Ya me cansé de eso, levántese.
Paula: Profe…
Pedro: No puede quedarse inmóvil durante toda la clase, necesito calificarla. Por lo menos vaya a buscar las pelotas y las colchonetas.
Paula: Está bien.
Me levanté, desganada, todos se estaban riendo de mí, como siempre. No le di importancia y me dirigí hacia el cuartito donde estaban los materiales para trabajar en educación física. Primero intenté agarrar la bolsa de pelotas. Estaba muy pesada y no la podía ni mover. Me asomé a la puerta para pedirle al profesor que venga a ayudarme.
Pedro: No podés con una simple bolsa?- Entró al cuartito e intentó levantarla. La alzó un poco pero haciendo mucha fuerza.
Paula: ¿Acaso usted puede?
Pedro: No contestes así, ayudame.
Lo ayudé a levantar la bolsa, por detrás, pero justo antes de salir, un viento muy fuerte se levantó, cerrando la puerta bruscamente. Soltamos la bolsa y mi profe se acercó a la puerta para abrirla. Intentó y no pudo, hasta recurrió a mi ayuda, pero tampoco pudimos. Se había trabado y por más de que gritábamos nadie nos escuchaba. Estuvimos luchando contra esa puerta por varios minutos, hasta que caímos rendidos. Yo me senté sobre un par de cajas y Pedro apoyado contra la pared. Yo no dejaba de mirarlo, él intentaba mirarme pero al ver que mis ojos estaban puestos sobre los de él, corría la mirada. No pasamos por alto la posibilidad de llamar a alguien que nos socorra, pero los celulares no tenían señal ahí dentro. Me sorprendió verlo pararse de repente, para sacarse la remera que traía. Esos abdominales, ese pecho y esa espalda que estaban en una excelente forma, me hicieron desearlo y me propuse que lo iba a conseguir. Ya comenzaba a hacer mucho calor ahí abajo y yo al verlo me calenté más. Me dije a mí  "que sea lo que tenga que ser" y me quité la remera. Me miró algo sorprendido y con la boca media abierta por unos instantes.
Pedro: Qué..qué haces?
Paula: Si vos te podés sacar la remera yo también. Me muero de calor acá.
Desvié la mirada para que me mire, sabía que lo estaba haciendo y sin disimulo.
Paula: Hagamos algo, no sé, me aburro acá y hasta el próximo recreo no nos saca nadie.
Pedro: ¿Y si garchamos? –En un tono de voz bajo, casi susurrqndo.
Paula: Qué?
Pedro: Qué...qué dije? Dije algo?
Paula: No sé, escuché como un murmullo.
Pedro: No, yo no dije nada.- Lo noté nervioso.
Se paró y se acercó tímidamente hacia mí. Por fin estaba logrando lo que quería.
Pedro: No, basta, necesito decirlo. Paula, estás más buena…, no sabés cómo te doy, te partís solita.
Me re excitó escuchar esas palabras salir de su boca.
Paula: Y no sabés todas las fantasías que tengo con vos, profe. Y que las quiero cumplir.
Pedro: Y vos no sabés todas las que me clavé pensando en vos.
Ya no aguantaba más, lo chapé con esas ganas que le tenía desde que lo vi. Un beso bien zarpado y excitante, yo ya comenzaba a sentir como se le iba parando su amiguito. Su lengua jugaba dentro de mi boca, sin dejar de recorrer un centímetro. Lo abracé rodeando su cuello y lo atraje más hacia mí para sentir su erección en medio de mis piernas. Nos separamos un poco para poder respirar y yo, de la excitación, largué un suave gemido que lo hiso excitar.
Volvió a acercarse y besó mi cuello, yo tiré la cabeza para atrás y cerré los ojos para sentir su lengua recorrer por mi piel. Cuando sentí sus manos intentando desabrochar el broche de mi corpiño, me puse algo nerviosa, nunca había tenido sexo.
Paula: Profe…
Pedro: No me digas profe, llamame por mi nombre.- Dio un beso corto en mis labios.
Paula: Bueno, Pedro… yo- yo nunca lo hice…
Pedro: Sos virgen?-Asentí.- Bueno, preparate para el mejor sexo de tu vida.
Me volvió a chapar, con más desesperación que antes y terminó de desabrochar mi corpiño. Nunca había estado tan mojada, tan excitada, tan caliente, esto no era una fantasía, era real. Bajó para besar mis lolas, lamer y mordisquear mis pezones mientras yo acariciaba mi intimidad sobre el culotte.
Paula: aaaaah, aaaaaaah…
Bajó y quitó mi pollera, luego se deshizo de mis zapatos y de las medias. Con mis manos le bajé el jogging que traía puesto, dejándolo en bóxer. Aunque esta iba a ser mi primera vez, sabía bastante de lo que tenía que hacer. Bajé de donde estaba, sentada en unas cajas, y me agaché a la altura de su amigo. Lo despojé de la última prenda sobre su cuerpo y tomé su amiguito en mis manos para tocarlo, subiendo y bajando mi mano lentamente, para luego agregar más velocidad a los movimientos. Él prácticamente se retorcía del placer. Mojé con mi saliva la puntita del mismo, para después meterlo en mi boca por completo y hacerlo entrar y salir.

Con una mano sostenía su miembro y la otra la metí debajo del culotte acariciando mi intimidad con mucha fuerza. Subí dejando besos por todo su cuerpo hasta llegar a su cuello y hacerlo suspirar de la satisfacción.
Pedro: Estás segura que sos virgen?- Con la voz entrecortada. Lo miré como una nena inocente y asentí.- Lo estas haciendo muy bien morocha.
Me sentó nuevamente sobre las cajas, me quitó el culotte y me abrió de piernas. Con su lengua lamía mi intimidad e iba dibujando círculos a su alrededor. La humedad de mi intimidad permitió que cole unos dedos con un poco de dolor, pero con el correr del tiempo iba desapareciendo.
Paula: aaaaaaah, mmmmmmmm, aaaaaaaaaaah…
Quitó los dedos de mi intimidad y me los puso en la boca para que se los chupe. Volvió a acercarse a mis labios para besarnos desenfrenadamente.
Pedro: Estás lista?
Paula: Sí, pero igual tengo miedo de dos cosas. Me da cosa que alguien nos venga a buscar y además, no estamos usando preservativo…
Pedro: No te hagas problema, acá no nos escucha nadie y cada uno está en sus asuntos. Como dijiste antes, hasta el recreo no nos saca nadie. Y por lo otro, quedate tranquila y disfrutá, que cuando acabe, salgo de vos.
Di un suspiro de alivio. Tomó su amigo con las manos y lo acarició contra toda mi intimidad. Fue introduciéndolo en mí de a poco, sentía algo de dolor, pero era una sensación increíble

Se quedó quieto por unos instantes, para que me 

acostumbre a tenerlo dentro hasta que le di una señal para 

que empiece con los vaivenes. Al principio era lento, 

después fue agregando velocidad y el dolor había 

desapareció. No parábamos de gemir, bien fuerte. Me aferré 

clavando las uñas en su espalda como una forma de 

descarga del pacer y también gemía en su oído, lo que 

hacía que su cuerpo se descontrole y me penetre bien 

fuerte. Sentí aproximarse la sensación más placentera del 

mundo, el tan deseado orgasmo. Como había dicho antes, 

una vez que él estuvo por llegar, salió de mí. Nos volvimos a 

besar y después nos cambiamos intentando recuperar la 

respiración. Escuchamos sonar el timbre del recreo, y ahí 

fue cuando el encargado nos escuchó gritar y nos pudo 

sacar.




Hooola a todos! Tarde pero seguro...

Creo que mañana voy a subir unos cortos de tres o cuatro 

partes que me mando una chica a mi mail

Nada, comenten que a los 15 comentarios subo otro corto, 

pregunten cosas en ask y gracias por leer

@NovelsPyP

Caro

viernes, 5 de abril de 2013

Corto6: El Baño

EL BAÑO
Paula se disponía a bañarse para relajarse. Dejó el agua correr mientras se desvestía. Le hubiera gustado que otras manos le sacaran el corpiño y arrancaran la tanga que llevaba, pero no había nadie más ahí así que tendría que hacerlo ella misma. Se miró en el espejo y puso su cara más sexy. Pensándolo bien, haría algo más que relajarse bajo el agua.
Se enjabonó, masajeando bien su cuerpo y disfrutando de cada roce. Sus manos se detuvieron en sus lolas y siguió bajando hasta encontrarse con su intimidad. Con movimientos circulares, se tocó toda. Y por fin estaba lista para introducirse un dedo. De fondo, las sirenas de la policía  que no la hicieron perder la concentración.


La policía lo perseguía y tenía que hacer algo para huir. Debía esconderse rápido o lo atraparían. Analizó el barrio y descubrió que su única posibilidad era la casa que tenía en frente. Trepó por la pared y entró por la ventana que se veía iluminada.Lo que no imaginaba era lo que podría pasar del otro lado.

Nada más poner un pie dentro de la casa, notó que se estaba mojando. Había caído dentro de la ducha de alguien. A su lado, una morocha le devolvió una mirada asustada. Antes de que gritara, le tapó la boca.

Pedro: Shh – le susurró, mirandola a los ojos. – Te voy a soltar, shhh. Por favor.
Paula: Quién sos?! ¡Salí de acá! – intentó cubrirse sin conseguirlo.
Pedro: Me persiguen y tengo que esconderme. Pero yo no hice nada, tenés que creerme.

En ese momento las sirenas se escucharon más cerca y él se apretó contra ella y volvió a taparle la boca.

Pedro: Soy inocente. Créeme.

Algo en sus ojos le hizo ver que decía la verdad y le creyó. Asintió despacio con la cabeza.
Él retiró la mano de su boca y, sin querer, la apoyó en una de sus lolas.

Paula: Pará lindo, todavía no se ni tu nombre. – pero el contacto con ese pibe la había puesto más caliente de lo que ya estaba. - Cómo te llamás? 
Pedro: Pedro, ¿vos?

Al parecer, a Paula ya no le importaba estar desnuda delante de un desconocido porque no se cubrió cuando él la miró de arriba abajo. Era alta pero muy linda, con medidas perfectas que a Pedro lo calentaban demasiado

"Quiero sentirlo" pensó Paula cuando vio como la miraba. Recorrió su cuerpo con los ojos. Era morocho, flaco no tenía el físico pero se defendía y, el pelo muy despeinadito y un bulto que empezaba a asomarse por el pantalón.

Paula: Pau – le tendió la mano para saludarlo.

Él la atrajo hacia su cuerpo y le dio un beso en el cachete. Ella no se conformó con eso y lo empujó contra la pared para chaparlo, al hacerlo, prendió el agua. Y mojados, se dejaron llevar.

Pedro empezó a manosear a Paula y ella se dejaba. Sabía perfectamente cómo y dónde tocarla. Luego él se dio vuelta y comenzó a apoyarle todo su amiguito, que cada vez se hacía más grande, mientras le besaba el cuello sin parar.

Poniéndose frente a él, le quitó la remera, el pantalón y el bóxer  Se agachó y empezó a chupar su enorme amigo. Pedro le empujaba la cabeza indicandole el ritmo.

Pedro: Ahhhh
Paula: Mmmm. ¿Te gusta?
Pedro: Si, Pau, si. 
Pedro: Diosa, si seguís así voy a acabar ya…

La levantó y, empujándola contra la pared, comenzó a besar y a morder sus lolas.

Él recorrió su cintura con los dedos, acarició sus muslos y, separando sus piernas, introdujo la lengua en la intimidad de Paula. Los movimientos con su lengua a ella le provocaban mucho placer.

Paula: Ahhhhh, Pepe. Ahhh así….. Mmmmmmm ahhhh…
Pedro: Qué buena que estás!
Paula: Dale así, ahhhhhhh mmmmmmmmmmmmmmm….. 

Pedro, excitado al escuchar los gemidos, se animó a meterle un dedo y a aumentar la velocidad con que lo hacía.

Paula: Ayy dale, vení…Si, si, si. Sos todo un experto.
Pedro: Te gusta así? – cada vez se movía con más pasión.
Paula: Así me encantaaaaaa.
Pedro: Vos me encantás.

Después le metió otro dedo, y otro más. Y Paula se volvía loca y gritaba, calentando más a Pedro.

Pedro: Mmmmmmm ahh… mmmm…. aaaaaahh asi, aaaaaaaaahh ahi… - gritó de placer.

El orgasmo le vino con brutalidad, pero quería más.

Paula: la quiero entera adentro mío…

El momento había llegado. Él se puso en pie y la levantó agarrándola de la cola. Paula colocó sus brazos de su cuello y sus piernas se sujetaron fuerte a su cintura. Su espalda apoyada en la pared y sus labios en los de él.

Poco a poco, introdujo su amigo en ella haciendo que ambos gimieran.

Paula: Mmmmmmmmmmm, ahhhhhhh…Qué grande! Cómo me gusta! Ahhh…

Con movimientos lentos pero excitantes, Paula disfrutaba.

Paula: Mmmmm metela Pedro, metela más.

La metía y la sacaba con mucha fuerza. Paula aumentó la velocidad y comenzó a saltar sobre él.

Agarrándola de las lolas y sin dejar de introducirse en ella, estuvieron así por largo tiempo. Hasta que sintió que llegaba al punto de máximo placer. Ella parecía sentir lo mismo, porque sus gemidos cada vez eran mayores.

Paula: Ay, Pedro, estoy por acabar…
Pedro: Yo…también…linda.

Él quiso salir de su intimidad pero ella lo detuvo.

Pedro: No nos estamos cuidando… 
Paula: No me importa. Dale, acabá adentro mío. 
Pedro: Aaaaaaaammmm aaaaaahhhh así…
Paula: Mmmmmm ya vienee… AAAAAHHHHHHHH.

Paula llegó al placer total, pegando un grito muy fuerte. El morocho la miró feliz. Entonces se miró la entrepierna y ella entendió el mensaje al instante. Su amiguito seguía erecto pero él no quería acabar en su intimidad, quería hacerlo en su boca. Se volvió a arrodillar y lo lamió completamente. Fue él quien empujó su cabeza para descargar la calentura. Al fin llegó al placer total dentro de la boca de aquella morocha. Ella, ya relajada, tragó todo.

Pedro: No puedo creer lo que pasó recién. – aseguró mientras se vestía.
Paula:Yo tampoco, sos una perra infernal.
Pedro:Vos también tenés lo tuyo. ¿Nos vemos en estos días?
Paula: Ojala. Ya sabés dónde vivo…

Ya habían llegado a la puerta de la casa. Ella, envuelta en una toalla, le plantó alto chape y lo despidió.

Ambos se habían olvidado de la policía, y es que habían tenido mejores cosas en que pensar.



Holaaaa a tooooodos !
Ya son 6 los cortos!! 
Si tienen ideas o preguntas esta mi ask (ask.fm/novelspyp) y mi twitter @NovelsPyP
De ahora en más van a ser 15 comentarios y voy a ver si puedo subir todos los días un corto. 
Gracias por leer !
Caro